jueves, 16 de diciembre de 2010

Angel de luz.


Una vez un querido amigo, me dijo que yo era como un angel, a lo cual yo le pregunté, en que se basaba para decir eso, y él mirándome como muy en mi interior entre extasiado y confuso, me dijo, que veía en mi una luz muy clara que brillaba siempre, aún en aquellos momentos de enojos, nada hace cambiar esa luz.
Yo dije, mira que el diablo también se viste de angel de luz, a lo que respondió, que en ese caso, hay un instante, casi imperceptible, en que esa luz entra en tinieblas, cosa que después de observar por muchos años, no veía que eso pasara con mi luz.
Terminamos riendo, y dejando el tema, un tanto nerviosos, yo porque me sentía rara ante ese concepto que se había hecho de mi, y él supongo que se dió cuenta de esto.
Ahora que ha pasado el tiempo y recuerdo este episodio, pienso en este amigo, que no me estaba diciendo nada con la intención de alagarme, como yo creí, ahora recién me doy cuenta a lo que se refería, ahora puedo entender lo que aquel día me quiso decir mi amigo y que yo no comprendí, se refería al brillo del alma, que emana esa luz que solo unos pocos pueden ver, solo los que también son angeles de luz.

La puerta estrecha.

El misterio de la vida , no es tal sino que nosotros somos quienes por causas desconocidas, tomamos caminos erróneos, seguramente la puerta de la felicidad la tenemos frente a nosotros, pero somos como ciegos colectivos, y no vemos aquello que es nuestro buen sendero, en cambio si tomamos ese ancho y despejado camino, que en sus orillas nos va mostrando paisajes agradables a la vista y la tentación es muy fuerte, porque tratar de ver la puerta estrecha, que no sabemos que nos estará esperando del otro lado, que va, mejor vamos por esta otra que nos muestra un sendero lleno de cosas extraordinarias, donde tenemos todo al alcance de la mano, y por supuesto caminamos por él, sin darnos cuenta que la verdadera felicidad, el verdadero amor no se muestra en ningún caso como algo fácil, por el contrario, sabemos que la lucha es constante y solo aquellos sabios y de corazón confiado y bondadoso, saben ver la diferencia de la puerta estrecha.

La playa.

Caminé descalza por la playa desierta, ya caía la tarde, la arena me provocaba un dulce placer bajo mis pies desnudos.
Las aves mostraban su desconfianza y mis manos las invitaba a acercarse, pero ellas seguían cruzando el cielo, sabiendo que alguíen estaba mirándolos desde abajo.
De pronto te ví allí, sentado sobre un pequeño peñasco, mirando a la lejanía, de un mar que un tanto inquieto, hacía volar tu imaginación, quién sabe a que mundos de fantasías, aún no vividos.
Me acerque sigilósamente, hubiese permanecido allí, callada, solo por no interrumpir tus pensamientos.
En ese momento volteaste y me viste, te paraste y con tu andar seductor caminaste hacia mi, y ya frente a frente solo susurraste, "somos dos almas perdidas en la inmensidad de un universo, que hoy se han encontrado".
En ese momento, vimos que el cielo se había cubierto de oscuras nubes, y ya las primeras gotas caían, te sacaste el saco y me cubriste, llovía más fuerte y corrimos a refugiarnos a una especie de cueva, que emergía de unos acantilados, allí mojados y temblorosos nos buscamos con la mirada, nos extasiamos sin rozarnos, solo nos miramos, como atraídos por imanes invisibles, culminamos en un interminable abrazo, que nos fusionó, con nuestros sentidos activados en un solo fervor, y fuimos mar y arena, olas y espuma, sal y estela, y las estrellas brillaron para nosotros, y nuestros cuerpos en concavo y convexo, fueron extásis, conjugando sentimiento y voluntad.
La noche cautivante se fue marchando y el nuevo día nos sorprendió en una delicada expresión, que reflejaba la concepción de las cosas divinas, que solo un gran deseo compartido convierte en realidad.
Y la playa solitaria estaba allí ante nuestra vista...

martes, 7 de diciembre de 2010

Cristal roto.

Yel cristal se rompió, frágil y trémulo, cayó haciéndose añicos y la imágen que solía pasearse para lucir su mejor sonrisa ahora vaga por la casa, donde ha quedado solo la ilusión dando vueltas: el olvido, que ronda por las noches, despierta por las mañanas, duerme al atardecer, pero nada lo hace permanecer y aquella imágen que solo deseaba ser vista, hoy camina rondando los lugares donde pudo sentir amor y ahora solo deambula entre un mar y una playa, que en soledad trata de oir su voz, pero solo alguna gaviota errante pasa de vez en cuando y vuelve con su imágen cansada que ya no pasea por el cristal que se sentía atraído por su frescura y espontaneidad.
Hoy su amado se pierde en la lejanía del horizonte aquel que ya no desea traspasar y vuelve a su deseo que está en el corazón y le pide, le implora que alcance el olvido y, aquél cristal que fue su más íntimo amigo por donde paseaba su imágen haciendo mil y una manera para que quien amaba la viera como su fiel cristal, que hoy yace roto, sin poder responder a la imágen que sigue deambulando por la casa con sus pies desnudos y heridos.
Y el cristal se rompió..., igual que mi vida.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Vuelo de pájaros.

En un atardecer desplegaron sus alas y hecharon a volar por el infinito cielo azúl, en el que se empezaban a vislumbrar las primeras estrellas, de a ratos danzaban con movimientos sensuales y sentían que su corazón latía con fuerza, era la señal del amor que los hacía sentir libres y felices, encontrándose ellos, habían encontrado el amor.
Así fueron recorriendo por mucho tiempo el firmamento, algunas veces tuvieron que enfrentarse a fuertes tormentas y pudieron sobrevivir a ellas con gran esfuerzo y su amor crecía. Volvían a retomar su vuelo seducidos por la vida que se abría a su paso. Siempre volaban a la par, pero de pronto uno de ellos comenzó a volar más rápido y se alejaba de a poco del otro. Cierto día el que había quedado atrás recibió un impacto de proyectil en una de sus alas, hizo un gran esfuerzo por mantenerse en el aire, mientras llamaba a su amor, pero aunque gritaba con todas sus fuerzas aquel no lo escuchaba, se alejaba cada vez más anubilado por lo que encontraba a su paso y no entendió que el que había sido su vida lo necesitaba y le pedía ayuda, y que no lo dejara solo.
Tanto luchó por sobrevivir que sus fuerzas se agotaron y cayó irremediablemente al suelo, desde allí abajo miraba como su amado se alejaba feliz, sintió pena por él, y dando un último suspiro quedó con sus alas vencidas mirando ese cielo que había sido su mayor sueño, y que ya nunca alcanzaría, inerte, sin vida, sin su amor, allí quedó tendido, mientras su amado volaba hacia el olvido.

martes, 30 de noviembre de 2010

Rompecabezas.

Todo se vuelve triste y la soledad parece invadir nuestra alma, nada parece ser igual, nuestra vida se ha roto en mil pedazos, como un cristal y queremos armarla como un rompecabezas, tratando de hacer encajar cada pieza en el lugar donde encastre correctamente, pero se nos hace cada vez más difícil, como si cada pieza ahora fuese distinta y no hubiese lugar para ellas.
Todo hay que recomenzar nuevamente, y el rompecabezas vuelve a su inicio y así mil veces, y sentimos tal impotencia cuando vemos que cada intento se vuelve más inútil que el anterior, y nos falta un brazo o una mano, o tal vez la cabeza o una pierna, y con rabia lo hacemos volar por el aire, luego pensamos, vale la pena volver a empezar y juntamos nuevamente las piezas y retomamos, y así podemos pasarnos una vida entera, tratando de construir algo que por fuerte o por débil ya se ha roto para siempre, aunque logramos armarlo, siempre habrá una pieza que no encaje.

Oportunidad.

En nuestro tránsito por la vida muchas veces nos encontramos con oportunidades, no siempre nos damos cuenta y la dejamos pasar, otras si las vemos pero con nuestra necedad humana la dejamos a un costado de ese camino recorrido, y como nuestros pies ya cansados de tantos tropiezos no quieren riesgos y prefieren pisar en terreno seguro, dejamos que nuestra oportunidad se convierta en algo sin importancia y escapamos de ella.
Se dice que el tren de la oportunidad pasa una sola vez en la vida y que si no subimos a él puede que no vuelva a pasar, esto sucede en todos los ámbitos de nuestra vida, en lo laboral a veces no vemos que nuestro bienestar futuro depende de alguna propuesta que consideramos no es para nosotros, en lo familiar, cuando un miembro pretende hacer una inversión, antes de estudiarla ya nos parece descabellada, y resulta que nos perdimos un gran negocio que hubiese hecho crecer nuestro patrimonio familiar, y asi, somos también para con nuestro mayor y sublime sentimiento, EL AMOR, confundimos un deseo de nuestro enamorado/da por un capricho y luego de concederlo, lo/la llenamos de reproches, sin darnos cuenta que esa tierna llamita que recién se encendía, necesitaba del mayor de los cuidados porque se podía apagar, y por que no renunciar a estructuras ya viejas que nos condicionan por un aire nuevo y renovado, renunciar a ciertas "pertenencias" y ceder, pero no confiamos que el sentimiento que despertaba a la vida como una semilla que está germinando, en la otra persona necesitaba de esa "prueba" que no suponía ningún riesgo de vida, si un riesgo para el amor que estaba naciendo, pero las personas tenemos una gran incapacidad para ceder, y nos inclinamos a desprestigiar un sentimiento puro que podía haber sido el gran amor de nuestras vidas, pero el egoísmo, el propio ego, nos hace desconfiar y con toda nuestra inconciencia dejamos escapar lo más bello que nos estaba pasando y luego al darnos cuenta queremos recuperar eso que sabemos era nuestra felicidad y corremos a la estación, pero el tren de la oportunidad ya se ha marchado y solo queda una estación vacía y en ruinas, y queremos volver al punto de partida, pero ya nada es posible, nuestra oportunidad de amor ya se ha marchado, en el preciso instante en que la dejamos partir, quedando nuestra alma vacía y en ruínas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Te soñé

Te soñé despierta y te miré, pensé soñar, pues no podía ser real, el despertar y verte ahí, poder mirarte descanzar seguro , junto a mi.
Hoy quiero que me acompañes en mi sueño ya que no puedo descifrar el código que guarda mi corazón, supongo que la clave está dentro de ti.
Me hablas, preguntas si me podrás ver y solo se que nos sobran razones para hacerlo, pero siempre hay algo que a simple vista no se ve y te soñé acercándote, mientras yo te pedia que no te acercaras aun, tengo miedo que tu abrazo se me pierda al otro día.
Te soñé descubriéndome suavemente de a poquito, alejándote luego en la penunbra misteriosa de la noche, donde estuviste aqui al borde de mi piel, y te soñé mirándome y deslumbrándome con el roce de tu aliento junto ami boca, que se muere por el beso desbordado de tu pasión, y así inocente me reduces y no puedo escapar, te ríes de mi sin-razón y luego callas y me pides que no piense en escapar, yo te digo, hacía donde iría sin ti.
Te soñé pidiéndome una historia y te conté la nuestra.

sábado, 20 de noviembre de 2010

El trapecista.

Como un trapecista mi alma hace piruetas y me atrevo a saltar al vacío sin red, mi cuerpo tembloroso al pensar en tus caricias se estremece. Me enseñaste que ya no queda nada por hablar, todo lo que queda es un lenguaje lleno de amor y pasión que nos quema en la piel. Como un trapecista nos permitimos saltar al vacío sin red, en un espectacular y osado despliegue de danzas que dibujamos en el aire y que nos hace artífices de nuestras propias destrezas eróticas que se manifiestan atravezando la distancia y el espacio encantado e iluminado con luces que traspasan nuestros sentidos que ya estallan en iguales dimensiones. Como un trapecista nos dejamos llevar por el viento y así nos transportamos y nos rozamos y nos percibimos, nuestras manos quieren aferrarse, nuestros cuerpos se buscan tratando de encontrarse. En cada destreza que inventamos mi mirada se sumerge en la espuma de tu mar y tu mirada se instala en la playa de mi alma. Como trapecista arriesgamos todo apostando a este gran salto mortal que se parece tanto a una increíble e irremediable historia de amor.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tu voz, tu presencia.

Tu voz, al otro lado del auricular, fue como una dulce melodía que susurró a mi oído y encendió mi corazón, que se aceleró cual alocada carrera hacia la felicidad, galopando por el verde prado, me dejé llevar por mil fantasías que inundaron mi alma y solo quise estar contigo ya que mis anhelantes deseos de ti superaban mi razón y explotaban en cada palabra dicha, nuestras voces que se encontraban para ser una sola, y fue tanto el amor que emanaban que miles de mariposas se agolparon en mi alrededor y las angustias pasadas se esfumaron y solo me dejaba extasiar por tu voz que me llevaba como transportada en trance perfecto entre realidad y fantasía por insólitos paisajes iluminados por luces de colores hasta tu mundo donde esperabas para tomarme en tus brazos y yo dibujaba una ilusión de amor sobre tu cuerpo.

La vida es un proyecto.

Nosotros vamos construyendo nuestras vidas de manera distraída, reaccionando cuando deberíamos actuar, dispuestos a poner en ello menos que lo mejor. En puntos importantes es cuando menos empeño ponemos en nuestro proyecto de vida. Luego con pena vemos la situación que hemos creado y encontramos que estamos viviendo en la casa (la vida) que hemos construido. Si lo hubieramos sabido antes, la habríamos hecho diferente. Debemos pensar como si fueramos un constructor y pensar como construiremos nuestra casa (vida). Cada día clavamos un clavo, levantamos una pared o edificamos un techo. Construyamos nuestra vida con sabiduría. Es la única vida que podemos constuir, la nuestra. Inclusive si sólo la vivieramos solo un día más, ese día merece ser vivido con gracia y dignidad. Nuestra vida ahora es el resultado de nuestras actividades y elecciones del pasado. Nuestra vida ahora es el resultado de nuestra actitudes y elecciones de HOY.

martes, 2 de noviembre de 2010

El juez que no creyó.

Cierto día se había cometido un delito en una ciudad en alguna parte del mundo. Dos jóvenes fueron detenidos por ser los únicos sospechosos. Uno aparentaba una inocencia, que el juez tomó muy en cuenta, el jóven muy sumiso, contestó el interrogatorio con simpleza y humildad, y con lágrimas en los ojos, demostró ser honesto en apariencia, el juez le creyó. El otro jóven de aspecto soberbio, y con antecedentes, por haber cometido otro ilícito, que se remitía a la mera falta de trepar hasta un balcón, para ver a una jóven por la cual había cometido un grave pecado: enamorarse. El juez lo miró, pasó su mano por la barbilla y le dijo, como piensas defenderte, sabes que no te creeré, ya que quien comete un delito una vez es posible que lo haga dos. El jóven que por su ego y su seguridad, no se permitia rogar ni ser humilde, quiso defenderse, utilizando las palabras que fueron ofensivas para el juez, que quería verlo humillado y débil, las cosas empeoraron porque su osadía al no bajar la mirada de los ojos de aquél que lo acusaba sin sentido sumado a su valentía para decir lo que creía era su verdad, hicieron que el juez no solo no le creyera, sino, que lo declaró culpable y fue encarcelado en una carcel lejana donde pasó casi toda su vida, ya que el caso fue cerrado y olvidado. El otro jóven aprovechando la confianza que el juez le tenía, le pidió que lo ocupara en su casa para poder trabajar y ya no pasar necesidades, el juez atraído por su aspecto benébolo le dió trabajo en su casa, y confió plenamente en él. El tiempo pasó y éste jóven que solo era bueno en apariencia, pero que por dentro estaba lleno de maldad y resentimiento, con su engañosa careta ganó la confianza del juez y dejó que acusaran a un inocente sin importarle. Cuando viendo que ya nada se interponía entre él y su alma enferma, cometió otro grave delito y acusó directamente a su benefactor, el juez suplicó clemencia y proclamó a viva voz su inocencia pero no fue escuchado, fue encarcelado en la misma carcel que aquél jóven que años atrás él no había querido escuchar. Cuando lo vió destruido por el paso del tiempo y las malas condiciones del lugar, cayó de rodillas pidiendole perdón y suplicándole que lo ayudará, ya que su testimonio ahora sería tenido en cuenta, el ahora ya hombre lo miró y con una sonrisa le dijo, es difícil creer en alguíen que antes las evidencias no creyó, y como creer ahora si cuando una persona se equivoca una vez puede equivocarse dos. El juez lloró en silencio.

sábado, 30 de octubre de 2010

Un mundo en crisis.

Anduve por las calles buscando amigos, algunas personas me acogieron con simpatía, otros se veían sufrientes, estaban también los "hombres serios", muy ocupados, y no tenían tiempo de escucharme. Sin embargo, algunos me  escucharon... y mientras hablaba, el número de los que sufrían la soledad y la falta de amor, aumentó de repente. Sus voces angustiadas hicieron sufrir a mi corazón. No sabía que había tanto llanto, ni que los dolores fuesen tan profundos! ¡Todo aparentaba estar tan bien... y todo andaba tan mal!. Mi alma se estremeció ante esta vida monótona, aburrida, sin esperanzas, un mundo de personas que tienen muchos amores, pero poco amor, muchas amistades, pero pocos amigos. La superficialidad ha invadido la vida de los hombres y se tiene poca riqueza interior. La mayoría de éstas personas sólo se preocupan por sí mismas y no quieren saber nada de abrir el corazón a alguien que les manifiesta el amor, "ya me engañaron muchas veces, es la queja común, cuando creí en alguien, fuí traicionado, no confío más en nadie mi vida intima... llega el día en que todos nos abandonan". Estoy de acuerdo en que no es fácil descubrir a un verdadero amigo, pero llegar al extremo de encerrarse completamente en si mismo, tampoco parece lo más acertado. El individualismo genera la soledad, y ésta es, muchas veces, madre del desánimo y de la incredulidad. Me convierto en un espíritu cerrado, lleno de reservas y desconfianzas, rechazo de antemano el amor que alguien me puede brindar desinteresadamente. Sin embargo no todos son aprovechadores, no todos tienen "segundas intenciones", existe gente dispuesta a compartir su vida con los demás, gente que coloca a la persona por sobre los negocios y los números. Cerrarse en sí mismo no conduce a nada, solo nos lleva a seguir profundisando la crisis del mundo actual.

viernes, 29 de octubre de 2010

En llamas.

¿Cómo se enamora la gente?. ¿Un tropezón?. ¿Una caída, una pérdida de equilibrio y a la vereda?. ¿Sangre en la rodilla, sangre en el corazón?. ¿Hay un precipicio y desde ahí se flota, por encima del borde, para siempre?. Se que me muero de amor, lo sé, cuando me desespero por verte. No se ha movido ni un músculo. Las hojas cuelgan sin un temblor, sin una brisa. El aire está inmóvil. Hay amor en mi, estoy en llamas, ¿te parece demasiado banal?, no, no es banal, te lo aseguro. Es lo que me pasa, estoy en llamas. Ya no como, me olvido de comer, la comida me parece tonta, irrelevante, mis pensamientos son complejos y furiosos, una casa llena de gente, familia que lucha por antiguos rencores, una lucha sangrienta. Y yo me muero de amor, una elección típica y estupida de mi, pero es cierto, el amor me tortura, como si fuera un gran dolor, y me digo "adelante!!!, a la mierda con tu vida!!!, esto está muy mal y tú lo sabes, abre los ojos, tienes que mirar la verdad a la cara". Pero solo existe una cara y es la única que veo, con los ojos cerrados y con los ojos abiertos. Anoche tiré un sobre con una carta por la ventana, traté de olvidar, tu no eres para mí, está mal, lo sé, pero ya no me importan mis pensamientos, a menos que sean sobre ti, cuando estoy en la soledad de mi cuarto te recuerdo, cuando las puertas de la casa se cierran y la noche me atrapa, te pienso, cuando salgo te busco, cuando me duermo te sueño, y sigo estando en llamas...

Solo una palabra.

...y no había sido más que una sola palabra de dos sílabas que había pronunciado su amado, que así muchas veces nuestra felicidad y la de los demás solo depende de una palabra...
EL JINETE SIN CABEZA.
...te amo así sin nada más, ¿Cómo te amo?, cómo jamás amé, ¿Cómo te imagino?, como te sospecho, increíblemente impactante. Te amo así sin nada más, frente a mi, mirándome, buscando la sombra de mi pelo para cubrirte del sol. Te amo así sin nada más, quiero tenerte eternamente a mi lado, quédate así, no digas nada de mi amor por ti, no tengas dudas, detrás del sol voy a mostrarte lo grande que es mi amor, delante de la noche, ese amor te sorprenderá y te pertenecerá, como en un loco y embriagador licor que atrapará nuestra piel urgente. Te amo así, sin nada más, calla, solo calla y dejame disfrutarte en el silencio, porque te amo así sin nada más...

El obrero.

Los últimos rayos de sol, dando el colorido especial al atardecer, había sido un día expléndido, pero para mi demasiado largo, gris y triste. Llegamos a la casa del obrero, una pequeña construcción de madera, rodeada de arbustos tán frágiles como la vivienda, los pequeños que estaban simulaban un juego, corrieron hacia el interior y desde allí observé que varios ojos miraban absortos e intrigados. Llamamos, haciendo palmas, en realidad fue papá el que lo hizo, salió un hombre adusto de mediana edad y con una mirada sombría nos observó desconfiado, su aspecto denotaba la labor realizada ese día, esbozó una leve sonrisa cuando saludó con gesto sombrío. Papá le interrogó y el contestó cada una de las preguntas sin inmutarse, que simpleza hay en sus palabras pensé, me imaginé una imagen de pureza, a pesar de la rudeza de sus gestos y de los razgos que lo hacían diferente al entorno ya conocido por mi, donde lo complejo es visto como algo natural y cotidiano.Regresamos en silencio, solo el sonido del rodado, que transitaba por el camino pedregoso se dejaba oir, los costados con alguna vegetación desprolija, apenas se distinguían en la noche que había cubierto con su negro manto nuestro camino de regreso. Pensé en tantas cosas, en mi mente había imágenes sueltas, aún no se si era un sueño o era otra de mis visiones, pero no dije nada, permanecí callada y de vez en cuando miraba a papá que manejaba sin que se le moviera un solo músculo, solo a veces me miraba, me acariciaba la cabeza y me decía: "tranquila esto es solo un chubasco, no te preocupes, no alcanza a ser una tormenta", le sonreí y seguí en mi silencio, mi alma no estaba tranquila.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Acerca de la amistad.

Yo pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que hace a cada amigo tan importante. Las amistades se construyen de a pedacitos. Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona. No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo, sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona. Cinco minutos pueden ser más importantes que un día entero. Hay amistades hechas de risas y dolores compartidos, también están aquellas amistades que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes. Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante. Porque el tiempo "perdido" con amigos no existe, es tiempo ganado, aprovechado, vivido. Son recuerdos para un momento o para toda una vida. Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él cuando, aún en su ausencia, somos capaces de reir o llorar, de extrañar o querer estar cerca de él sólo para disfrutar de su compañía.

Añoranzas.

Añoro aquellos días donde nuestra adolescencia recién nacida reinaba en nuestras vidas, y nuestros cuerpos insolentes y atrevidos se admiraban en sus primeras y nuevas sensaciones. Añoro las tardes en el campo donde caminabamos de la mano por los trigales maduros que se erguían en una gallardía sinigual y nos dedicaba sus primeros frutos dorados. Añoro nuestras charlas llenas de proyectos que nos hacían sentir valientes y mirabamos más allá del alambrado y pensabamos en ese mundo desconocido que estaba allá muy lejos y nos atraía, esperando ser conquistado por nuestra osada existencia. Añoro ese pasado en que nos encontrabamos juntos y la felicidad era nuestra bandera y la alegria nuestro estandarte, y aunque la vida ya nos marcaba caminos diferentes en un punto coincidíamos y nuestras almas giraban como palomas en una danza frenética, entrelazándose trémulas y febriles. Añoro todos  los atardeceres cubiertos de luciernagas que adornaban mi alborotado cabello y tu risa cristalina se oía como una dulce melodía que endulzaba mis oidos, todo era bello entonces y nos embriagábamos de aire puro y delicioso aroma que colmaba nuestro amanecer juvenil. Ese mundo con el que tu y yo soñamos tantas veces, lleno de magia, es el mismo que hoy nos separó y añoro esa inocencia que nos hacía confiar y nos sentíamos inmensos y creíamos que todo lo podíamos. Hoy en la cima de nuestras vidas volvemos de ese mundo lleno de magia ya sin sueños solo la añoranza de aquellos tiempos que no volveran porque los que volvimos tampoco somos los mismos.

El secreto de mi exito.

El secreto de mi éxito es la acción constante, sin acción no hay logros posibles, la pasividad es el pretexto de los fracasados. Debo erradicar de mis pensamientos el "mañana lo hago", pues el mañana es algo que nunca termina de llegar, y mientras me entretengo viendo cómo puedo ir avanzando, otros ocuparán mi lugar. Debo ir siempre hacia adelante, aun a costa de equivocarme algunas veces, porque no hay peor carrera perdida que aquella que nunca se comienza a correr. Intentaré desafiar las oportunidades, una, dos, tres veces, mientras otros se entretienen en grandes presentaciones para una sola vez. Iluminaré mi camino con la luz de mis ganas y con ella iluminaré el camino de los demás. Querer correr no significa que todos los días deba hacer un esfuerzo sobrehumano, significa que debo ser constante en mis decisiones. Porque no hay nada en la vida que no se haya logrado con desición. El mundo fue hecho para los valientes, para los activos, y yo soy una de ellos, mi fuerza y mi voluntad me empujan a ello. Nacemos por nuestro propio instinto de supervivencia, por nuestras ganas y nuestros deseos que nos empujan fuera del vientre materno. Ningna criatura nació en este mundo sin una cuota de sacrificio y de acción, es la única manera que tenemos para superarnos. No caigamos en la seducción de la pasividad. La acción y las ganas son lo que diferencia al hombre o la mujer ganadors de los perdedores.

En otoño.

Si tengo que morir quiero que sea en otoño, que mi cuerpo se cubra de hojas y mi espiritu en rebeldía se vaya con el viento, más allá del sol. Si tengo que morir quiero que sea en otoño, donde el sol es solo una esperanza y la calidez de un abrazo nos da tibieza. Si tengo que morir quiero que sea en otoño, cuando me siento plena y llena de paz y amor ideal para trascender en la vida después del final. Si tengo que morir quiero que sea en otoño, cuando todo parece terminar, pero en realidad todo comienza en un reencuentro con el ama, cuando las últimas rosas del jardín florecerán para darme el adiós, las hojas secas y amarillas me abrirán el camino, sola y en silencio estaré allí esperando que tu mano tome la mía y me guíe por ese sendero donde el amor es infinito. Si tengo que morir quiero que sea en otoño, cubierta mi cabeza por pétalos dorados que tendrá cada uno la triste historia de mi vida.

Actitud.

La insasiable ambición del que lo tiene todo, o cree tenerlo, cuanta actitud negativa y de desidia hay en el esquema de aquel al que la vida le ha dejado creer que el bienestar propio no se sacrifica por nada ni por nadie. Cuanto error en las miradas con odio, cuanto oprobio en las palabras sin arte, si cada cual hace lo suyo apoyándose en el otro, pero luego saca el cuerpo cuando aquel lo necesita, todo se vuelve trivial, fatal como un puñal que se clava en el pecho y hace tambalear el alma como el viento hace torcer al árbol que se mantiene erguido a pesar de los avatares de las tempestades que lo acechan. Pero que mal que está cuando no se hace lo correcto y se lástima sin piedad a quien por certeza hace lo que puede para que sea más leve la herida, pero la razón se ha trastocado y la infame palabra ha dado lugar al sufrimiento, manos certeras que cierran el puño ante la indiferencia de quien no comprende que solo es una cuestión de actitud.

Esperanza de amor.

Amanecí con la esperanza que me llegaba en el nuevo día que se iniciaba. Por la ventana se dejaba ver el verde de los trigales creciendo de manera insolente y el viento frío del sur me despejaba en una ráfaga de aromas que se mezclaban con aquellos que provenían de quién sabe que paraíso escondido. Alejada de la realidad con mi cuerpo en un éxtasis de placer por el desafío que representa cada despertar y los pensamientos que afloran en mi mente y que me llenan de felicidad. Inmediatamente te saludo y me prometo, y te prometo que ya nada podrá detener mi camino hacia ti y venceré todas las distancias, porque entre nosotros no habrá ya espacios vacíos, ni argumentos que nos separen, porque nuestro amor nació`para ser eterno, y en un mar de sueños vivirá sin escapar ya de esta realidad que nos asusta, pero que no nos impedirá encontrarnos en este camino trazado para unir nuestras almas y donde nuestros pasos se encuentren en un punto que será el punto de partida hacía un andar por valles de felicidad, desde donde empezaremos a transitar juntos por la vida en un espiral de sentimientos en ascenso inventando en nuestra piel fantasías de amor sin final.

La huella.

La huella se abría a nuestro paso y mi felicidad resplandecía como el sol de mi amanecer en cielo limpio, de mi boca surgió un cántico a la vida y con mi alma alegre me extasié con el paisaje, sintiendo cada aleteo de las aves que se alborotaban al costado del sinuoso camino y mi cuerpo vibraba con cada sonido que emergía del sendero solitario, audaz me atreví a sacar mi cabeza por la ventanilla y en una actitud osada grité al silencio, grité al viento, grité mi grito de amor, que se fue agitando en la inmensidad lejana soñando en cada ganas de volverte a ver y en cada beso contenido que aun no te he dado, y me asombré de mi espirítu que al fin se sentía libre para ser feliz, para escuchar, para comprender, para amar sin refugios inventados y con las alas desplegadas al viento fui tomando todo lo que encontraba a mi paso, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, dulzura, sensillez y la huella se abría a mi paso y mi existencia risueña se jactaba de haber buscado mi propia huella que me llevara a hacer algo realmente importante que cambiaría una vida: la mía, la tuya, la nuestra!!!...

lunes, 18 de octubre de 2010

Solo una ilusión.

Hubiese dado mi vida aquél día por correr y abrazarte, tu parecías acercarte a mi, pero fue solo una ilusión, mis sentidos se arremolinaron y hubo estupor en mi mente, sin saber bien que hacer caminé unos pasos, como queriendo alcanzarte, quise llamarte , pero mi voz se apagó en mi silencio sin emitir sonido, y un sollozo ganó apareciendo de repente, confundiendo aún más mi alma insegura. Me pareció que estuve allí una eternidad mirándote como te ibas perdiendo entre la gente que te escondía de mi vista, y te perdiste entre el gentío y no pude más y mis piernas se quebraron y caí con mi cuerpo agitado y tembloroso, y quedé ahí perdiendo la noción del tiempo sin saber que sucedía a mi alrededor. Cuando logré recuperarme vi que a mi alrededor se habían concentrado personas que no querían perderse el patético estado en que me encontraba, decían cosas que no pude entender ya mi razón se perdía en mi inconciencia, solo la niebla espesa que me humedecía y se metía por mi cuerpo me hacían saber que estaba viva y que algo dolía mucho, no, no era una herida física, pero el dolor era insoportable, me laceraba el corazón , turbaba mis sentidos, todo a mi alrededor giraba, ya no sabía que estaba haciendo allí, ya no importaba que hacía allí, ya no quería estar allí, ya quería escapar de allí, quería escapar de mi, quería escapar de tí, quería escapar de la ilusión que fuiste.

Nada es igual sin tí.

La tarde cae lenta y el horizonte se pinta de un color de atardecer y mi alma sostiene la pena de estar sin tí. Lo que antes me daba placer hoy solo provoca una indiferencia, una apatía y es que estoy sin tí. Mi piel que se estremecía cuando la tibieza de una brisa la rozaba, ya nada siente solo reacciona ante tu recuerdo, pero estoy sin tí, y me niego a creerlo, y me obstino en traerte a mi mente que se mantiene fiel a tí. Cada día es igual al anterior y similar al siguiente, no existen emociones, ya nada es igual sin tí, ya mi corazón no brinca de felicidad como antes, es que estoy sin tí, y no me resigno y te añoro más cada día y no me conformo y no quiero el olvido, aunque ya nada es igual sin ti. Mis ojos te lloran, mis palabras te hablan en el silencio de mi alma, mis manos te acarician en el vacío de tu ausencia, mi voz se quiebra al nombrarte y de mi garganta surge un desesperado grito que se pierde en la inmensidad de la noche y caigo en un agónico letargo meláncolico del que soy incapaz de salir, porque ya nada es igual sin ti.

domingo, 17 de octubre de 2010

Allí estaré.

Cuando nadie esté allí para tí, y pienses que no le importas a nadie, cuando el mundo entero esté sobre tí y piense que estás solo, allí estaré. Cuando a la persona que más te importa no le importes tú, cuando aquel al que le hayas entregado tu corazón lo desprecie, allí estaré. Cuando la persona en la que confieaste te traicione, cuando la persona con la que has compartido todos tus recuerdos te hiera, allí estaré. Cuando tu corazón duela tanto que hasta te cueste respirar, cuando quieras desistir y desees morir allí estaré. Cuando comiences a llorar después de haber escuchado esa triste canción, cuando las lágrimas no cesen de caer, allí estaré. Estaré allí hasta el final. Es una promesa que puedo hacerte. Si alguna vez me necesitas, sólo llámame y... allí estaré.

Acerca del amor...

Acerca del amor puedo decir que solo voy a expresar lo que ha quedado impreso en mi alma y me quema aun en mi corazón como fuego que no apaga su llama y se acrecienta en cada nuevo latido. Nunca debemos dejar de sorprendernos, la vida en su andar es una sorpresa, y está llena de retos y oportunidades a cada instante, en cada segundo de nuestro burbujeante río de sangre, y en ese espiral de vida, el amor es el sentimiento más poderoso que puede experimentar una persona. El amor se manifiesta cuando dos personas comienzan a ser una sin dejar de ser ellas mismas, es la prueba más difícil que la vida nos pone a nuestro paso, el amor surge así de pronto sin pretenderlo sin esperarlo y debemos aceptarlo en la forma en que se presente sin tratar de cambiar en absoluto a quien amamos, ya que ahí es donde aparecen los grandes conflictos del alma. en las discusiones nace el dolor y poco a poco el amor se va muriendo. El amor no se muere de un día para el otro... comienza a apagarse lentamente como las luces de un cine antes de comenzar una película, aceptar al otro con sus defectos, con sus virtudes, con su forma de ser, que puede resultar muy distinta a la nuestra. Aceptar todo eso es amor. El amor es un sentimiento que no debe ser analizado, como tal debemos asumir lo que sentimos y dejarnos llevar. Debemos enamorarnos de las diferencias y no solo de las semejanzas.

El costo de la vida.

Es imposible cruzar la vida sin tropezar una y otra vez con la misma piedra. Es imposible cruzar la vida sin que algún trabajo en el que pusimos todo nuestro esfuerzo haya salido mal. Es imposible cruzar la vida sin que una gran amistad nos haya desepcionado el alma. Es imposible cruzar la vida sin que el que soñamos sería nuestro amor para toda la vida nos haya abandonado. Es imposible cruzar la vida sin equivocarse en algún negocio, porque todo esto es parte de la vida misma y los aciertos y desaciertos son parte de ella, salvo los mediocres no se dan cuenta. Sin embargo... lo importante no es lo que suceda sino como sobrellevarlo. Si nos ponemos a coleccionar heridas eternamente viviremos como un pájaro herido, incapaz de volver a volar, y en nuestro naufragio del alma se undirán nuestros sueños y nunca volveremos a resurgir en una nueva vida de sueños por soñar.

El gran hombre.

Cierto día me encontraba en mi habitación llorando por primera vez, porque el único hombre que amé se alejaba de mi para siempre. Con mucha nostalgia observé que mi padre se acercaba y me preguntaba el motivo de mi tristeza. Luego de haberle contado me habló por horas, pero hubo una frase tan especial que me dijo mi padre esa tarde que la recordaré cada mañana y me llenara de fuerza siempre. Mi padre acariciándome el rostro me dijo: "hija mía, enamorate de un GRAN HOMBRE, y no volverás a llorar", yo le pregunté cuál era la fórmula exacta para llegar a encontrar ese gran hombre al que él hacía referencia y me dijo: "un gran hombre no es aquél que compra todo lo que desea, pues él como tantos otros había tratado de comprar hasta el cariño y el respeto sin pensar en los sentimientos, mucho menos pensaban en la persona." Y mi padre me siguió diciendo: "No busques a un hombre que sólo hable de sí mismo, sin preocuparse por ti. Ni a aquél que se pase las horas halagando sus propios logros. No te aferres a un hombre que te critique y te diga lo mal que te ves, o lo mucho que debes cambiar. ¿Para qué quieres a un hombre que te abandonará por un cabello más claro?. ¿Por unos ojos de otro color?.¿O por un cuerpo más esbelto?, si no supo admirar la verdadera belleza que hay en ti?. Sabes cuántas veces yo me dejé llevar por la superficialidad de las cosas, haciendo a un lado a quien realmente me entregaba su sinceridad e integridad física e espiritual?" Mi padre se puso de pie me besó en la frente y se fue. Me costó trabajo entender a mi padre, comprender que el gran hombre no es el que llega más alto, ni el que tiene más dinero, ni el que vive rodeado de mujeres, ni mucho menos el más guapo. Según mi padre un verdadero gran hombre es aquél ser humano lleno de transparencia, que no oculta sus verdaderos sentimientos ni se refugia en vicios y cortinas de humo, es el que abre su corazón sin rechazar la realidad, es quien admira a una mujer por sus cimientos morales y grandeza interior, un gran hombre es el que camina de frente sin bajar la mirada, es aquél que no miente y sabe llorar su dolor. Ese gran hombre es hoy para mi una gran utopía.

sábado, 16 de octubre de 2010

La máscara.

Cada vez que me pongo una máscara para tapar mi realidad, fingiendo ser lo que no soy, lo hago para atraer a la gente. Luego descubro que sólo atraigo a otros enmascarados, alejando a los demás, debido a un estorbo: LA MÁSCARA. Uso la máscara para evitar que la gente vea mis debilidades, luego descubro que al no ver mi humanidad, los demás no me quieren por lo que soy, sino por mi máscara. Uso una máscara para preservar mis amistades, luego descubro que si pierdo un amigo por haber sido auténtico, realmente no era amigo mío sino de la máscara. Me pongo una máscara para evitar ofender a alguien y ser diplomático, luego descubro que aquello que más ofende a las personas con las que quiero intimar, es la máscara. Me pongo una máscara, convencida de que es lo mejor que puedo hacer para ser amada. Luego descubro la triste paradoja: lo que más deseo lograr con mis máscaras es, precisamente lo que impido con ellas.

viernes, 15 de octubre de 2010

La tormenta.

La campiña quedó cubierta por nubes espesas que teñían de gris el cielo y que sumergían en un torbellino revuelto a nuestras vidas que hasta ayer estaban unidas. Sabemos que no se puede ser feliz sin haber conocido el dolor, no se puede amar sin haber conocido el desamor, para que haya un encuentro deben haber existido muchos desencuentros, todo lo vivido no tiene retorno y aunque nuestra alma esté herida llegará el momento de ser sanada, la terrible tormenta que hoy nos envuelve se irá alejando para dejar en nosotros un cielo claro y despejado donde tu y yo nos encontremos para vivir nuestra historia en su plenitud, extasiados solo con mirarnos y en una loca pasión dejarnos arrastrar hacia un nuevo mundo donde el amor, nuestro amor sea visible para nosotros y que aún pasando cien años siempre te busque y encuentre a ti, y tu siempre llegues a mi orilla y a mi cielo ya sin tormentas.

Volver a tu amor.

El verdadero paraíso está en ti, en tu amor, por eso volví a cumplir mi promesa, sin un reproche abriste tus brazos y me recibiste en ese gran amor, tu amor, el que sientes desde el comienzo de tu vida. Hoy vuelvo a tu lado con mi alma sosegada y mi corazón tranquilo, procurando reabrir nuestras fantasias pasadas y tratar de renovarlas para hacerlas aún más ardientes que entonces, correremos hacia la nada y dando un salto muy lejos para que el tiempo no nos atrape y en una orilla de nuestra pasión volver a amarnos como si fuera la primera vez, nuestros cuerpos enredados y nuestra piel agitada harán un lecho de amor donde tu cuerpo y el mío se estremecerán buscando apagar ese deseo que en otros tiempos urgía y que ahora se acrecienta por la separación vivida. Iremos descubriendo nuestras nuevas inquietudes y nos reconozcamos aún con una nueva y renovada energía, luego descansaremos bajo las estrellas que serán nuestras cómplices de este derroche de amor. Tu mi paraíso perdido y vuelto a encontrar.

Entre mocos y pies descalzos.

En mi dìa de angustias contenidas tu manita tomó la mía y se sujetó con fuerza, al principio no tuve valor de mirarte pero tu insistencia hizo que mi mirada se posara en tus ojos negros profundos, tu carita sucia, tu ropa raída, y tu sonrisa  me permitió ver tu alma pura. Pensé en rechazarte y soltarme de tu manita fría que encajaba en el hueco de la mía, pero tironeaste de mi y quisiste que te siguiera, un escalofrío recorrió mi espalda, era la primera vez que estaba tan cerca de alguien tan pequeño e indefenso y surgió en mi un deseo casi urgente de protegerte, abrazarte, cobijarte, calzar tus piecitos descalzos y mostrarte algo más allá de tu ya conocida realidad de vida. Me hiciste sentar junto a ti en una especie de largo asiento y frente a lo que se suponía era una larga mesa, donde otros niños iguales a ti engullían con ansias el contenido del tazón de lata y un pan casero que desprendía un aroma a levadura y harina, tu carita redonda dejo de mirarme para perderse detrás del tazon que cubrió casi totalmente tu fas, en mi se prdujeron un sinfin de sensaciones que casi provocan mi vómito.Trate de sonreir pero los músculos de mi rostro no respondían, los ácidos de mi estómago subían y bajaban, salté de mi asiento y ante tu asombro, salí corriendo mientras las lágrimas corrían sin freno por mis mejillas, no podía entender lo que allí pasaba, si apenas son niños pensé, por qué Dios?, por qué vida?, por qué?, era la pregunta, por qué ellos desde pequeños deben sufrir la marginación y la indigencia en su máxima expresión. Cuando mi mente se aclaró un poco pensé, será que todos escapan como lo hice yo?, entonces irguiendome con firmeza, me dije los cobardes son aquellos que huyen siendo incapaces de hacer algo que no los satisfaga a si mismos, soy yo cobarde?. No, no lo soy volví hacia el merendero, mi lugar aún vacío y mi pequeño saltamontes buscándome con la mirada me sonrió con cariño.

sábado, 9 de octubre de 2010

Elegir el camino.

Si no sabemos hacia donde vamos, lo mejor es dejarse llevar por el viento, como flotando en el aire. A veces hay que dejar el equipaje y solo dejarse llevar por el viento, para poder estar donde queramos y permitirnos decir estuve en tal pasión, para poder decir yo estuve ahí. Pero para lograr eso hay que alejar los miedos que nos perturban el alma, no debemos tener miedo a partir o volver. Si no sabemos adónde ir hay que dejarse llevar por el viento, flotando en el aire están todas las preguntas y todas las respuestas. De esta manera nos damos cuenta que podemos atravezar mundos donde el sol sale todos los días, las mañanas son solo para nosotros, las nubes de lluvia llegan y se van para que salga otra vez el sol y no hay entonces motivos que nos arrebaten los sueños. Lo mejor es dejarse llevar por el viento...

Una eternidad sin ti.

Una vida, una eternidad, cuánto pasará para que el olvido llegue, mi razón se nubla y mi cordura tambalea, entre coherencia y locura, mi corazón te busca y solo encuentra, una tormentosa y larga angustia, mi alma se agita y vuela sin tiempos ni destinos, las sombras acechan, y mis latidos titilan sin contener el mareo que le provocan el silencio que arremete en la noche de mi insomnio sin pausa. Y tengo miedo de tu silencio que me atrapa en esta noche, tengo miedo del silencio que se abrió entre tu y yo y que amanece conmigo, si aun en el bullicio de la ciudad escucho nuestro silencio. La pena de ser y no ser de haber sido y ya no ser parte de ti, va más allá de lo supuesto, es tan honda  y profunda tu ausencia, que hace huella en mi vida, dejando una herida que duele y ya no se cuando el dolor está y cuando se va, solo lo puedo sentir muy dentro  mío hablándole a tu silencio. Y entonces la tristeza me invade y no me deja ya salida, se mete por mi piel, por mis sentidos y se instala en lo profundo de mi ser. Esta tristeza que duele en el alma, en el cuerpo, y te recuerdo pero tu silencio es quien me responde y ya no se si soy yo o mi dolor el que habla y vuelve tu silencio que me hace recordarte y estaré asi aunque pasen mil tiempos pensándote en tu silencio, en nuestro silencio eterno.

jueves, 7 de octubre de 2010

Y te pregunto...

Que te pasa vida que tanto me golpeas, no ves que estoy sufriendo y no tengo más ganas. Mis fuerzas se acaban y a vos que te pasa vida que te has ensañado en doblegar mi espalda. Mis pies ya cansados solo piden por calma, mi corazón quebrado te pide que lo abrases y cures sus heridas, para dejar de sangrar. Que te pasa vida si ya sabes que te amo, por qué dejas que el dolor se arremeta en mis venas que ya nada buscan, que ya nada esperan, solo te pido vida que me concedas una tregua para mi alma agotada. Se que no soy lo que el mundo esperaba que fuera, pero vida tu me creaste y ahora yo no puedo contigo. Cada uno es un ser que suspira en el alba, y el mismo aire absorvemos, pero parece que no soy digna de aspirarte vida. Que te pasa vida, si solo quiero paz y alegría, si solo quiero ser instrumento de guía, para el desamparado, para aquel que me mira con mirada perdida y un corazón sin prisa. Y te pregunto...

miércoles, 6 de octubre de 2010

Mi angel de amor.

Angel, llegaste a mi vida sin avisar y abriste mi puerta y ventana inundándome con tu luz, y en el mar agitado de mi alma naufragaste sin fin, te fuiste deslizando por mi piel hasta inquietarla y tu breve risa puso de fiesta mi corazón dormido. Angel que llegaste al anochecer y soñaste junto a mi, llenandome de amor y placer. Angel te marchaste al amanecer y lloraste, pero luego regresaste al caer el sol y dejaste fluir tu espíritu por mi frágil cuerpo, y me quitaste mi corona de dolor y espinas, derramaste tu manantial de agua fresca y yo bebí de ella, sintiéndome plena y fatal en tus brazos. Angel que ha pasado contigo, ya no llegas y presiento que otra piel será hoy tu descanzo, y yo aqui me quiebro ante el sufrimiento de no tenerte. Angel, quién te atrapó en la noche de oscuras vanidades e insomnios repetidos, en que mar de pasiones te encuentras sobrecogido por la somnolencia del vino pasional y mundano. Angel, quién te alejó de mi, adónde fue tu cielo que solo era mío, que mar de amor te atrajo. Dónde estás hoy ángel, si tu eres mi ángel.


martes, 5 de octubre de 2010

La consonancia del pensamiento.

Las palabras que expresan pensamientos. Cada pensamiento tiene el perfume de lo insondable, de lo particular universalizado y con profundas resonancias en quien los lee. Son vivencias que quieren y piden ser graficadas y compartidas, más allá de los límites naturales de un código. Son vivencias que nos hacen descubrir con un toque de frescura y modernidad el sabor inapreciable de la verdadera palabra escrita para hacerla realidad, ya que la vida no es solo cuestión de palabras. Escribo cada pensamiento, a través de la ayuda mutua, de la mano tendida a tiempo, de aquella hora de escucha a fondo, de una palabra, una lágrima o del silencio... nuestro corazón se dilata y aprende, casi como un niño pequeño, a ver con los ojos del otro, a saber ensanchar cada vez más el alma... . Y así como es verdad que el dolor nos humaniza, nos sensibiliza siempre más, es igualmente cierto que quien supo compartir un pensamiento ha creado con esta sensibilidad literaria un puente donde su humanidad se convierte en un don.

El caballero solitario.

Dime que misterio encierra tu alma, que viejo dolor cubre hoy tu gallardía y tu paso firme, que es lo que hoy te hace débil ante la belleza ya opaca de la cruel mujer que una vez fue amada. Que silencio constante llena hoy el hueco sonoro de tu aislamiento, y te hace sombrío y distante, en que enmarañado mundo quedó tu elegancia que hacía de ti un ser único y ahora te hace andar vacilante como ciego en una noche de sombras, los obstáculos que te hacen zozobrar no son aquellos de noches desveladas por pasiones secretas, son ahora desveladas noches por pasiones que se han ido y que ya no llegan a la hora acordada, la desnudez de tu alma te hace sentir el frío de nieves en un invierno que se ha convertido en tu eterno compañero y ya no hay hoguera que te haga renacer, hoy tu enamorada más fiel está contigo y convive junto a ti sin hacer preguntas.

Amigo.

Y el llanto estalló en mis ojos y mi alma temblaba de frío y desolación, había perdido a mi amor para siempre, mi piel se estremeció al contacto de su mano que acarició suavemente y me habló muy bajo, casi en un susurro, confía en mi, deja que te ayude a no pensar. Lo miré con gran angustia y pensé que no pensar en ti sería imposible. Con mucha paciencia me fue llevando por un mundo diferente al mío, lleno de fantasías y cuentos de dulces sueños que complacieron mi alma y nutrieron mi mente.Sin más elementos que la palabra me mostró recodos de un camino que no conocía y que él iba desandando a mi paso, ese camino de la amistad real y tangible que se dejaba sentir, que se dejaba acariciar por sentimientos sin tiempos y con dulzura en la pasión de la palabra, me acunó en sus brazos con transparencia y tenaz paciencia hasta que el mismo sueño del cuento me envolvió y caí rendida y perdida en él.

Dolor eterno.

Tus palabras me pegaron fuerte, en el lugar exacto y en el momento justo, cuando acababa de entregarte mi alma envuelta en luces blancas que resplandecían en tu oscura noche. Las heridas profundas que se abrieron en mi,aun sangran y duelen, mucho duelen, toda una vida puede llevar poder cerrar en parte las mismas. No me digas que no lo sabías, cómo?, que suponías que era yo fuerte, como ves, te has equivocado soy una débil mujer que gime en la penumbra de su soledad, aun pensando en ti y sin más anhelo que algún lejano y tranquilo olvido se arremoline en mi mente y con mis ideas confundidas ya no recuerde que una vez viví un amor que me llenó el corazón de espinas y dejó en mi piel un sabor a deseo prolongado.

Almas errantes.

Fuiste como un páramo, esa luz de esperanza en mi vida y te fallé y me fallaste y los dos nos dejamos llevar por oleajes que nos separaban más y más, tu con tu pronta esquivez de altanería y yo con mi abrupta pregunta y respuesta, nos deboramos la vida sin permitirnos vivirla, nos dimos las satisfacciones de dos necios que no se permiten ser racionales y que eligieron el camino más tenebroso y sordido: el de la soledad acompañada, tu impotente por no poder desafiarte a ti mismo y yo inerte como inmóvil, paralizada por alguna fuerza extraña que me detenía y no me dejaba avanzar hacia ti, vida que no viviremos y errantes andaremos por el mundo con un dolor profundo en el alma y un amor que ya no compartiremos y lejos los dos dejaromos impresos nuestros nombres a fuego en la historia de pasiones y deseos. y nadie ya podra romper ese lazo que nos une, ya que lo que Dios a unido nada ni nadie podra separar jamás.

viernes, 17 de septiembre de 2010

El vendedor de sueños.

Testigo de nuestros juegos infantiles, fiel ejemplo de un mágico mundo del cual había pertenecido en algun tiempo lejano, y del cual hablaba inclinando su cabeza y mirando con una nostalgia indescifrable. Nosotros lo mirabamos absortos, en nuestra inocencia se anidaban imagenes de mundos llenos de fantaias. Sus palabras entrecortadas, a veces, por la emoción,que quizas le provocaba, sonaban como canto que provenía directamente del alma, hablaba de un lugar cubierto de margaritas bordeado por un sendero, por donde él y su amada recorrían a diario, para llegar a una aldea que estaba construida sobre una colina muy verde, donde las pequeñas casas con sus techos de rojo furioso le daban una tonalidad diferente al paisaje, sus habitantes vendian los productos que ellos mismos fabricaban en la plaza del lugar. El y su amada también vendían allí sus productos de granja, y luego se quedaban hasta la noche para escuchar al trovador que con sus canciones de amor los llenaba de felicidad, regresaban caminando muy depacio, aferrados el uno del otro, con el corazón enamorado y una mirada que denotaba sueños aun esperados, y luego callaba, los niños le gritabamos al unísono y qué pasó?, anda habla viejo, sigue contando!!!. Pero él en silencio, nos acariciaba la cabeza y se alejaba con andar pesado. Cuando fuimos grandes supimos el final de la historia, todos lloramos al unísono.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Lágrimas

Aquella mañana tus lágrimas me hicieron estremecer de dolor, por qué tuvo que ser así, no permitiste que el consuelo aliviara tu gran dolor y solo dejaste escapar un sollozo tan amargo que me lleno el alma de angustia. No supe que hacer, como decirte algo si era yo misma quien te provocaba ese martirio. Hubiese puesto el mundo a tus pies si con eso lograba evitar tu sufrimiento, pero me quede inmovil, sin reaccionar y te deje partir con tus lágrimas de sal, hacia la nada, te sumergiste con tu alma serena en un universo de olvidos, y penas de siglos pasados, alli donde los seres se reunen para seguir imaginando que nada importa si el desamor y la indiferencia de quien se cree mas fuerte te ha hacho el daño mas terrible el no haberte dejado vivir con un sueño entre tus manos, siempre dispuestas a brindar la caricia sincera que jamas se olvida, la necedad nos ciega y en un momento dejamos que aquello que realmente tiene valor en nuestras vidas se aleje para siempre, adentrandose en el mar de sus lágrimas saladas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El ocaso de la vida.

En el ocaso de la vida, estare contigo, y presiento que tu mano será más fuerte que la mía y tu me sostendrás y calmarás mi temor por el tiempo que se ha ido y que no volvera. En ese ocaso los dos nos acercaremos mas al cielo donde un día no muy lejano nuestras almas siempre unidas volaran y se acercaran a Dios en un impetuoso y deseado encuentro. Tu seras mi sostén, y yo seré quien guie tus pasos hasta el final del camino que recorreremos sin temor porque estaremos juntos. Nuestro ocaso amor sera tan dulce como el amanecer de un día cálido y en algun lugar seguiremos unidos amandonos con el alma cubierta de alegria.

Realidad.

Todo parece escapar de un cuento de hadas, de los que nos contaban siendo niñas, cuán equivocados estabamos cuando creímos que la calabaza convertida en carroza y el zapatito de cristal eran una realidad y que en nuestras vidas existirían el principe azul y el caballo blanco, nada de eso pasó ya ves la realidad nos sorprendió en pleno sueño y nos invadió el alma de miedo y desolación. La realidad es cruel y opaca nuestras vidas con sus guiños maliciosos y embusteros, pero es lindo vivir soñando y escapando de esa realidad que nos quiere dar su abrazo de bienvenida a la vida que nos ofrece placeres por unas cuantas lágrimas de dolor, esta en nosotros someternos a ese abrazo o rebelarnos y seguir en nuestro cuento donde nuestro principe nos espera deseoso de darnos todo su amor, y nosotras complacidas nos entregamos a él aunque sepamos que es solo el cuento que nos contaban de niñas.

¿Dónde quedaron nuestros sueños?.

Mientras nuestra inconciencia dormida por el desamor y la angustia de la lejana pasión nos va lleando por caminos diferentes e inconexos, con discusiones esteriles que nos dejan un sabor amargo, pensemos dónde quedaron nuestros sueños, quizas estan en la corniza de la vida dispuestos a saltar al vacío, esperando un intento desesperado de parte nuestra por correr en su auxilio, para poder rescatarlos aun con vida, pero nosotros dejamos pasar ewl tiempo y no nos damos cuenta que bastaría un paso adelante para que nuestros sueños murieran inevitablemente, amor reflexionemos y pensemos adónde iran nuestros sueños despues de caer al vacío, ellos estan esperando que los rescatemos, me acompañas?

El paraíso que se fue.

Aquel día sonreí cuando te acercaste, con tu andar vacilan te, mi corazón saltó de goso al roce de tus labios, bastó solo un segundo para que todo mi ser se transformara en un cielo de felicidades esperadas, sin pensar en un final, tus manos suaves y siempres dispuestas a la caricia se posaron en mi tembloroso cuerpo y tu mirada me penetró el alma, solo fue un instante, cerré mis ojos queriendo retener en mi memoria ese momento, cuando mis pupilas se abrieroan a la realidad, tu ya no estabas allí. una suave brisa envolvio mi imagen desierta de ti, y supe en ese instante que tu ya no volverías, esa era tu despedida con la cual rompiste el encanto de un paraíso que solo esperaba dos almas ansiosas de amor y ternura, y aquel paraíso que pudo ser nuestro se alejo con la bruma marina y con gaviotas de paso que alejaron la mirada de cielo que antes en mi se encontraba posada.

martes, 14 de septiembre de 2010

Romeo y julieta, historia de amor incompleta.


Nuestro tema sonando y acariciandonos nuestros sentidos, tu y yo, solos en un mar de angustias que debemos tratar de olvidar, para renacer en un nuevo amanecer de audaces y habiles roces de piel, en silencio abrazandonos sin dar tregua al tiempo que nos han robado, solo tu y yo sin mas preambulos que un gran sueño de amor y deseos escondidos ultrajados por el destino lleno de alargadas distancias y pleitos sin soles de eneros, ni agua fresca de manantiales, como un romeo un dia se quedo sin su julieta.

La musica que hace soñar el alma.

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Como un tranquilo amanecer, asi esta hoy mi corazón, en la esperanza de encontrarte en un recodo del camino, sueños fugaces, y tiempos a destiempos nos han sumergido en un tenue pensamiento de olvido, todo pasara, como este amanecer tranquilo, solo espera a que se despierten las almas quietas de silencio antiguo.