miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tu voz, tu presencia.

Tu voz, al otro lado del auricular, fue como una dulce melodía que susurró a mi oído y encendió mi corazón, que se aceleró cual alocada carrera hacia la felicidad, galopando por el verde prado, me dejé llevar por mil fantasías que inundaron mi alma y solo quise estar contigo ya que mis anhelantes deseos de ti superaban mi razón y explotaban en cada palabra dicha, nuestras voces que se encontraban para ser una sola, y fue tanto el amor que emanaban que miles de mariposas se agolparon en mi alrededor y las angustias pasadas se esfumaron y solo me dejaba extasiar por tu voz que me llevaba como transportada en trance perfecto entre realidad y fantasía por insólitos paisajes iluminados por luces de colores hasta tu mundo donde esperabas para tomarme en tus brazos y yo dibujaba una ilusión de amor sobre tu cuerpo.

1 comentario:

  1. El oirte transporto mi corazon hacia el tuyo... y vi el sonreir de tu piel , el abrigo de tus besos.Entonces deje escapar una risa y, por esos segundos, fui otra vez feliz.
    M.E.

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