miércoles, 15 de septiembre de 2010

El paraíso que se fue.

Aquel día sonreí cuando te acercaste, con tu andar vacilan te, mi corazón saltó de goso al roce de tus labios, bastó solo un segundo para que todo mi ser se transformara en un cielo de felicidades esperadas, sin pensar en un final, tus manos suaves y siempres dispuestas a la caricia se posaron en mi tembloroso cuerpo y tu mirada me penetró el alma, solo fue un instante, cerré mis ojos queriendo retener en mi memoria ese momento, cuando mis pupilas se abrieroan a la realidad, tu ya no estabas allí. una suave brisa envolvio mi imagen desierta de ti, y supe en ese instante que tu ya no volverías, esa era tu despedida con la cual rompiste el encanto de un paraíso que solo esperaba dos almas ansiosas de amor y ternura, y aquel paraíso que pudo ser nuestro se alejo con la bruma marina y con gaviotas de paso que alejaron la mirada de cielo que antes en mi se encontraba posada.

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