miércoles, 27 de octubre de 2010

Actitud.

La insasiable ambición del que lo tiene todo, o cree tenerlo, cuanta actitud negativa y de desidia hay en el esquema de aquel al que la vida le ha dejado creer que el bienestar propio no se sacrifica por nada ni por nadie. Cuanto error en las miradas con odio, cuanto oprobio en las palabras sin arte, si cada cual hace lo suyo apoyándose en el otro, pero luego saca el cuerpo cuando aquel lo necesita, todo se vuelve trivial, fatal como un puñal que se clava en el pecho y hace tambalear el alma como el viento hace torcer al árbol que se mantiene erguido a pesar de los avatares de las tempestades que lo acechan. Pero que mal que está cuando no se hace lo correcto y se lástima sin piedad a quien por certeza hace lo que puede para que sea más leve la herida, pero la razón se ha trastocado y la infame palabra ha dado lugar al sufrimiento, manos certeras que cierran el puño ante la indiferencia de quien no comprende que solo es una cuestión de actitud.

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