sábado, 9 de octubre de 2010

Elegir el camino.

Si no sabemos hacia donde vamos, lo mejor es dejarse llevar por el viento, como flotando en el aire. A veces hay que dejar el equipaje y solo dejarse llevar por el viento, para poder estar donde queramos y permitirnos decir estuve en tal pasión, para poder decir yo estuve ahí. Pero para lograr eso hay que alejar los miedos que nos perturban el alma, no debemos tener miedo a partir o volver. Si no sabemos adónde ir hay que dejarse llevar por el viento, flotando en el aire están todas las preguntas y todas las respuestas. De esta manera nos damos cuenta que podemos atravezar mundos donde el sol sale todos los días, las mañanas son solo para nosotros, las nubes de lluvia llegan y se van para que salga otra vez el sol y no hay entonces motivos que nos arrebaten los sueños. Lo mejor es dejarse llevar por el viento...

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