martes, 30 de noviembre de 2010

Rompecabezas.

Todo se vuelve triste y la soledad parece invadir nuestra alma, nada parece ser igual, nuestra vida se ha roto en mil pedazos, como un cristal y queremos armarla como un rompecabezas, tratando de hacer encajar cada pieza en el lugar donde encastre correctamente, pero se nos hace cada vez más difícil, como si cada pieza ahora fuese distinta y no hubiese lugar para ellas.
Todo hay que recomenzar nuevamente, y el rompecabezas vuelve a su inicio y así mil veces, y sentimos tal impotencia cuando vemos que cada intento se vuelve más inútil que el anterior, y nos falta un brazo o una mano, o tal vez la cabeza o una pierna, y con rabia lo hacemos volar por el aire, luego pensamos, vale la pena volver a empezar y juntamos nuevamente las piezas y retomamos, y así podemos pasarnos una vida entera, tratando de construir algo que por fuerte o por débil ya se ha roto para siempre, aunque logramos armarlo, siempre habrá una pieza que no encaje.

No hay comentarios:

Publicar un comentario