Mi playa hoy desolada, sin sol, sin gaviotas desplegando alas de libertad.
Mi alma desierta de amor, con la fragilidad que hace que no sobreviva más allá de una suave caricia.
Mi camino ha sido construido con las huellas de tu andar perfecto, y la senda recorrida nos esquiva hoy, porque nuestros pasos ya no van juntos.
El mundo entero se aparta del camino de los enamorados que marchan seguros hacia una sola meta=amarse por siempre, aunque siempre sea una utopía.
Tu huella en mi camino me trae a la realidad de esta triste y tonta manera de quedarnos tu sin mi, yo sin ti, solos, sin saber que hacer con este amor que urge volar libre, hacia ti, y, sueño, alejando de mi todo lo que me hace daño. Pero ya no somos nosotros, aunque mi voz te nombre mil veces, ya no me escuchas.
Tu huella en mi camino, quedará marcando un tiempo y un espacio, que una vez nos perteneció y que hoy será sendero que recibirá a otros enamorados que quieran caminar sin premura.
Tu huella en mi camino, seguirá marcándome mi paso inseguro, caminaré por el verde y apacible trayecto que tu me señales, y nunca me saldré de tu huella, porque mi camino estaría cubierto de espinos y piedras si me alejara de ella.
Tu huella en mi camino, me guiará hasta tu guarida de amor, tal vez hoy, tal vez mañana, aunque puede ser que tu huella en mi camino sea otra ilusión que se pierde en el terreno pedregoso del olvido
martes, 28 de junio de 2011
La persistencia del recuerdo
El recuerdo aguardó un largo rato a que lo bañara la luz de color amarillo limón de la madrugada, el escenario estaba preparado y el recuerdo allí estaba entre las hojas alargadas y verdes de los matorrales, el recuerdo nómade, solitario y en desesperada persecusión traz un alma que no puede olvidar. El recuerdo avanzó desde las empinadas campiñas, hasta la llanura, atravezando líneas de olores, sin preocupación, pues flota cerca de la hierba en los días apacibles, concentrado en la brisa, suele sorprenderlo la noche, mientras descanza se abate en oleadas de sueños, tan vivos, tan especiales, que el recuerdo despierta abandonando el tibio candor de sábanas de ámbar.
El recuerdo se hace así tan potente que viaja por lugares de insólitas bellezas e insolentes intimidades de playas lejanas y osados y permanentes acantilados donde van a morir grandes olas de sal.
El recuerdo madura lentamente y se mantiene alerta para establecerse de manera permanente en el gran palco que le permite dominar el desfile que pasan por los sentidos, que ahora le pertenecen, su tiempo es implacable y lo trae en un retorno cruel y sediento para inquietar sentimientos y descubrir heridas que duelen.
El recuerdo persiste, sin tregua, sin pausa todo lo toma, insistente, sutil, audaz, cerrando la puerta a un nuevo presente, que dejara nuevos recuerdos
El recuerdo se hace así tan potente que viaja por lugares de insólitas bellezas e insolentes intimidades de playas lejanas y osados y permanentes acantilados donde van a morir grandes olas de sal.
El recuerdo madura lentamente y se mantiene alerta para establecerse de manera permanente en el gran palco que le permite dominar el desfile que pasan por los sentidos, que ahora le pertenecen, su tiempo es implacable y lo trae en un retorno cruel y sediento para inquietar sentimientos y descubrir heridas que duelen.
El recuerdo persiste, sin tregua, sin pausa todo lo toma, insistente, sutil, audaz, cerrando la puerta a un nuevo presente, que dejara nuevos recuerdos
domingo, 19 de junio de 2011
Tiempos inciertos
Pueden arder hogueras o extinguirse sus fuegos, ver los tiempos infaltables pasar, pero nunca sabremos si nuestro camino, ese que debemos seguir es el correcto, si cada mañana nos trae un nuevo anhelo, que provoca un incierto desafío de vida, enfrentarnos a nosotros mismos, con todos nuestros entreverados pensamientos, habremos soportado miles de noches, de aguaceros fugaces, lluvias intensas y vientos helados, aun así nuestra alma se mantenía firme en su postura calmando nuestra necesidad de ser, de existir, más allá de los abatares que nos golpeaban, hoy esa fuerza está vencida, vamos en el último viaje...las emociones se esfuman, como se esfumó el aire que respiraba a travéz de tu amor, los halagos de aprecio y ponderaciones que fueron la estrella que guiaban mis pasos a veces inseguros, se fueron en andariega travesía de inventados encuentros extraños.
Mi alma hoy de luto se viste, aunque el destino me insiste que este golpe que hoy recibo no me permita decir adiós al sueño compartido en tardes de esperanzas rosadas. Esa voz dulce y calma que me sabía hablar al oído y me ofrecía su refugio y abrigo, y me contaba de experiancias sentidas con un corazón consiente de las cosas bellas de la vida aun no vivídas, fue calando ondo en mi alma, hoy vamos en el último viaje...
Faltaron caricias, cada tramo de ese camino que no recorrimos y que llevaron a nuestros pasos a dejar huella antes de alejarse, marcando un sendero que hoy queda sin la presencia de nuestro amor, perdimos el valor de la palabra dicha, sin darnos cuenta que una vez dicha no cambiaba aun en mares revueltos y en tiempos inciertos. Vamos en el último viaje....
Mi alma hoy de luto se viste, aunque el destino me insiste que este golpe que hoy recibo no me permita decir adiós al sueño compartido en tardes de esperanzas rosadas. Esa voz dulce y calma que me sabía hablar al oído y me ofrecía su refugio y abrigo, y me contaba de experiancias sentidas con un corazón consiente de las cosas bellas de la vida aun no vivídas, fue calando ondo en mi alma, hoy vamos en el último viaje...
Faltaron caricias, cada tramo de ese camino que no recorrimos y que llevaron a nuestros pasos a dejar huella antes de alejarse, marcando un sendero que hoy queda sin la presencia de nuestro amor, perdimos el valor de la palabra dicha, sin darnos cuenta que una vez dicha no cambiaba aun en mares revueltos y en tiempos inciertos. Vamos en el último viaje....
sábado, 18 de junio de 2011
Papá
Papá...simplemente papá, que palabra tan pequeña para nombrar a un ser tan grande.
Papá...mi primera palabra dicha con tanto amor, con tanta necesidad de ti, de tu inmensidad, de tu capacidad de decirme la palabra exacta en el momento justo.
Papá...tantos cuentos me leíste en esas noches en que no quería dormir y no dejaba que me soltaras la mano, quitándole horas a tu sueño, a tu descanzo.
Papá...no paraba de girar a tu alrededor hasta que me cargabas sobre tus hombros y de allí me enseñaste a mirar la vida desde lo alto, y muy lejos.
Papá...no olvido los días que dedicabas a mi y decías que era tu mejor amiga, con la que podías hablar y reir sin tiempos.Y cuando llegó el Jardín de Infantes, te sentaste a mi lado en un almohadón, toda mi alma se regocijaba de orgullo, estabas ahí, tan emocionado, tan feliz, tan papá.
La primaria, ya más canchero, igual ahora eras vos el que no soltaba mi mano. Papá...tantas cosas me enseñaste, tanto amor me diste, hemos compartido lo mejor de la vida, hoy aun seguimos en ese camino que elegimos para los dos.
El día en que ingresé a la secundaria, no olvido lo orgulloso que te vi, a tus conocidos les marcabas, "esa es mi hija", esto te hizo centro de bromas por algunos días.
Al igual que San Martín me entregaste cuando cumplí 15 años tus "máximas para mi hija", y fuiste mi principe toda la noche, bailando el vals, sin querer entregarme a nadie, me gustaba esa exclusividad, me hacia sentir cuidada, querida por mi papá.
Papá...soy tu perfecta creación, tu mejor reflejo, soy todo lo que quise ser porque vos siempre me abriste el camino.
La Universidad me abría sus puertas, me dijiste que no podías acompañarme, porque tenías que viajar, y cuando entré al salón allí estabas sentado esperándome, te levantaste, me diste un simple clavel rosa, con una nota y saliste, la nota decía: "acá no se viene a estudiar, sino a demostrar que sabes más que el que está enfrente" PD: "igual vos estudiá", obvio esto no lo tuve en cuenta.
Papá...el que aguanta mis berrinches, se ríe por mis ocurrencias y me acompaña en mis días tristes. Papá...se que en algún momento llegué a lastimarte, y se que no te acuerdas de eso, porque sabes que un río de sangre corre por mis venas, llevando tu nombre y apellido, sos vos en mi.
Papá quisiera escribirte algo grandioso y no puedo más que transmitir lo que compartimos en nuestra cotidiana vida, se que no te gustan las palabras cursis, pero hoy te digo feliz día papá!!!
Papá...mi primera palabra dicha con tanto amor, con tanta necesidad de ti, de tu inmensidad, de tu capacidad de decirme la palabra exacta en el momento justo.
Papá...tantos cuentos me leíste en esas noches en que no quería dormir y no dejaba que me soltaras la mano, quitándole horas a tu sueño, a tu descanzo.
Papá...no paraba de girar a tu alrededor hasta que me cargabas sobre tus hombros y de allí me enseñaste a mirar la vida desde lo alto, y muy lejos.
Papá...no olvido los días que dedicabas a mi y decías que era tu mejor amiga, con la que podías hablar y reir sin tiempos.Y cuando llegó el Jardín de Infantes, te sentaste a mi lado en un almohadón, toda mi alma se regocijaba de orgullo, estabas ahí, tan emocionado, tan feliz, tan papá.
La primaria, ya más canchero, igual ahora eras vos el que no soltaba mi mano. Papá...tantas cosas me enseñaste, tanto amor me diste, hemos compartido lo mejor de la vida, hoy aun seguimos en ese camino que elegimos para los dos.
El día en que ingresé a la secundaria, no olvido lo orgulloso que te vi, a tus conocidos les marcabas, "esa es mi hija", esto te hizo centro de bromas por algunos días.
Al igual que San Martín me entregaste cuando cumplí 15 años tus "máximas para mi hija", y fuiste mi principe toda la noche, bailando el vals, sin querer entregarme a nadie, me gustaba esa exclusividad, me hacia sentir cuidada, querida por mi papá.
Papá...soy tu perfecta creación, tu mejor reflejo, soy todo lo que quise ser porque vos siempre me abriste el camino.
La Universidad me abría sus puertas, me dijiste que no podías acompañarme, porque tenías que viajar, y cuando entré al salón allí estabas sentado esperándome, te levantaste, me diste un simple clavel rosa, con una nota y saliste, la nota decía: "acá no se viene a estudiar, sino a demostrar que sabes más que el que está enfrente" PD: "igual vos estudiá", obvio esto no lo tuve en cuenta.
Papá...el que aguanta mis berrinches, se ríe por mis ocurrencias y me acompaña en mis días tristes. Papá...se que en algún momento llegué a lastimarte, y se que no te acuerdas de eso, porque sabes que un río de sangre corre por mis venas, llevando tu nombre y apellido, sos vos en mi.
Papá quisiera escribirte algo grandioso y no puedo más que transmitir lo que compartimos en nuestra cotidiana vida, se que no te gustan las palabras cursis, pero hoy te digo feliz día papá!!!
Certeza
Jamás había visto un amor tan grande, la certeza era: es el amor más sentido y una vez más marchamos confiando en nuestros corazones, confiando en nuestras almas que ya eran una.
La certeza era: es el amor que soñamos, creciendo con cada amanecer, y haciéndose inmenso cada atardecer.
Cada puesta de sol un solo pensamiento, cada despertar la certeza era: hoy nos amamos más, mucho más que ayer.
Toda palabra dicha parecía pequeña, ante lo que sentíamos, y todo nuestro alrededor carecía de valor, la certeza era: hoy vuelvo a elegirte entre mil. Nada nos agobiaba, y eramos inmensos, poderosos, con nuestros cuerpos manifestándose en silencio, manifestándose a gritos, la certeza era: sos lo mejor que me pasó en la vida.
Las noches bajo la luna, estremecidos por sensaciones que llegaban de lugares lejanos, nos hacía temblar de emoción, la noche toda para nosotros, la certeza era: siempre nos perteneceremos.
Un mundo se abría ante nuestra mirada trémula y fugaz, y abrazamos al viento con la mejor intensión de atraparlo y nos mojaba la lluvia, aunque corríamos a refugiarnos bajo nuestro cielo de amor, la certeza era: seremos muchos más que dos.
El tiempo pasó y el viento se nos escapó de las manos, la lluvia nos empapó, el amor grande empequeñeció, nuestros corazones ya no confiaron, nuestras almas ya no fueron una, cada amanecer trajo sinsabores, cada atardecer la angustia más cruel, cada puesta de sol un nuevo olvido, cada despertar la desazón, las palabras dichas abrieron heridas, el valor de las cosas se adueñó de nuestro alrededor, todos nos cansaba, y nos sentimos pequeños, débiles con nuestros cuerpos callados, las noches ya no nos pertenecía, el mundo se cerraba para nosotros, y nuestra mirada se fijaba hacia la incertidumbre, y la certeza fue: el amor se nos escapó como agua entre los dedos, se hizo volátil, y la certeza es: amor ya no volverás
La certeza era: es el amor que soñamos, creciendo con cada amanecer, y haciéndose inmenso cada atardecer.
Cada puesta de sol un solo pensamiento, cada despertar la certeza era: hoy nos amamos más, mucho más que ayer.
Toda palabra dicha parecía pequeña, ante lo que sentíamos, y todo nuestro alrededor carecía de valor, la certeza era: hoy vuelvo a elegirte entre mil. Nada nos agobiaba, y eramos inmensos, poderosos, con nuestros cuerpos manifestándose en silencio, manifestándose a gritos, la certeza era: sos lo mejor que me pasó en la vida.
Las noches bajo la luna, estremecidos por sensaciones que llegaban de lugares lejanos, nos hacía temblar de emoción, la noche toda para nosotros, la certeza era: siempre nos perteneceremos.
Un mundo se abría ante nuestra mirada trémula y fugaz, y abrazamos al viento con la mejor intensión de atraparlo y nos mojaba la lluvia, aunque corríamos a refugiarnos bajo nuestro cielo de amor, la certeza era: seremos muchos más que dos.
El tiempo pasó y el viento se nos escapó de las manos, la lluvia nos empapó, el amor grande empequeñeció, nuestros corazones ya no confiaron, nuestras almas ya no fueron una, cada amanecer trajo sinsabores, cada atardecer la angustia más cruel, cada puesta de sol un nuevo olvido, cada despertar la desazón, las palabras dichas abrieron heridas, el valor de las cosas se adueñó de nuestro alrededor, todos nos cansaba, y nos sentimos pequeños, débiles con nuestros cuerpos callados, las noches ya no nos pertenecía, el mundo se cerraba para nosotros, y nuestra mirada se fijaba hacia la incertidumbre, y la certeza fue: el amor se nos escapó como agua entre los dedos, se hizo volátil, y la certeza es: amor ya no volverás
Vidas paralelas
Como en un juego de ruleta sorteamos vagamente nuestro amor, que pudo ser el más grande, que pudo ser el mejor, pero con nuestra inconciencia dejamos que la ruleta dejara de girar cuando sabíamos que la bolilla caería justo en el sitio equivocado y así seguimos con este amor a cuestas que nos hace artífices de dos vidas que decidieron caminar en paralelo.
Vidas paralelas que jamás podrán unirse, nunca lo sabremos, tal vez, por pertenecer a realidades diferentes, todo nos hace seguir caminando por veredas opuestas, y aunque nuestras almas gritan desesperadas, no las oimos y seguimos nuestras vidas paralelas.
El clamor de nuestras voces se escuchan a la distancia, como cristalinas gotas que caen con tenue ruido que se asemejan a canciones olvidadas en el tiempo. Tiempo de sueños rotos, de inconmesurables partidas hacia el desierto agónico de un ser que todo lo a perdido y no hay días que aparten la angustia de no haber sido feliz, dos vidas paralelas que se esconden del abismo del olvido.
Como un día de enero cálido, como noche de abril sin estrellas, así nuestros corazones se muestran por lo que pudo ser y no fue, por lo que debimos comprender y no quisimos, por lo que debimos escuchar y escapamos al más terrible de los silencios, nuestro propio interior.
Más allá de todo gran amor hay una gran desolación, cuando las palabras dichas fueron en vano, cuando las manos acariciaron la nada, cuando dos bocas dejaron en un beso marcada una distancia, asi el amor siguió su camino, hacia otras latitudes, y nuestras vidas paralelas sin poder encontrarse
Vidas paralelas que jamás podrán unirse, nunca lo sabremos, tal vez, por pertenecer a realidades diferentes, todo nos hace seguir caminando por veredas opuestas, y aunque nuestras almas gritan desesperadas, no las oimos y seguimos nuestras vidas paralelas.
El clamor de nuestras voces se escuchan a la distancia, como cristalinas gotas que caen con tenue ruido que se asemejan a canciones olvidadas en el tiempo. Tiempo de sueños rotos, de inconmesurables partidas hacia el desierto agónico de un ser que todo lo a perdido y no hay días que aparten la angustia de no haber sido feliz, dos vidas paralelas que se esconden del abismo del olvido.
Como un día de enero cálido, como noche de abril sin estrellas, así nuestros corazones se muestran por lo que pudo ser y no fue, por lo que debimos comprender y no quisimos, por lo que debimos escuchar y escapamos al más terrible de los silencios, nuestro propio interior.
Más allá de todo gran amor hay una gran desolación, cuando las palabras dichas fueron en vano, cuando las manos acariciaron la nada, cuando dos bocas dejaron en un beso marcada una distancia, asi el amor siguió su camino, hacia otras latitudes, y nuestras vidas paralelas sin poder encontrarse
Noche de sombras
Silencio de mano agazapada, en la noche más profunda de nuestro existir.
Palabras que debieron ser dichas y quedaron calladas.
La noche nos persigue con sus sombras encerrándonos en sus laberintos siniestros.
Titubear de luces a lo lejos, de farolas atrapadas por la neblina, calles que doblan en sentido contrario a nuestro andar. Al conjuro de un silbido lejano que se escucha con nostálgica pena.
Sombras que delatan mi vida en tinieblas, no dejes que una vez más se disuelvan las palabras que debieron ser susurros y fueron gritos en tu boca, no permitas que esas palabras sean dagas que laceran mi alma malherida. Ya no permitas que mis manos mojadas por el rocío no puedan acariciarte, no permitas que la noche nos lleve al olvido, que sus sombras nos alejen el uno del otro.
Aunque mi nombre quede grabado en tu pecho no será ya pronunciado en tu boca. No permitas que las sombras del hastío nos envuelvan. La noche es larga, pero pasará si sus sombras son echadas de nuestro lado, no permitas que falten caricias, cada suspiro sea sentir en lo más profundo que nos pertenecemos, que esta noche de sombras, no deje huellas y vos y yo iluminados por nuestro tiempo de amor permanezcamos juntos, para que ninguna noche se lleve ningún recuerdo
.
Palabras que debieron ser dichas y quedaron calladas.
La noche nos persigue con sus sombras encerrándonos en sus laberintos siniestros.
Titubear de luces a lo lejos, de farolas atrapadas por la neblina, calles que doblan en sentido contrario a nuestro andar. Al conjuro de un silbido lejano que se escucha con nostálgica pena.
Sombras que delatan mi vida en tinieblas, no dejes que una vez más se disuelvan las palabras que debieron ser susurros y fueron gritos en tu boca, no permitas que esas palabras sean dagas que laceran mi alma malherida. Ya no permitas que mis manos mojadas por el rocío no puedan acariciarte, no permitas que la noche nos lleve al olvido, que sus sombras nos alejen el uno del otro.
Aunque mi nombre quede grabado en tu pecho no será ya pronunciado en tu boca. No permitas que las sombras del hastío nos envuelvan. La noche es larga, pero pasará si sus sombras son echadas de nuestro lado, no permitas que falten caricias, cada suspiro sea sentir en lo más profundo que nos pertenecemos, que esta noche de sombras, no deje huellas y vos y yo iluminados por nuestro tiempo de amor permanezcamos juntos, para que ninguna noche se lleve ningún recuerdo
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La gran hoguera
Cuando eramos niños estando en el campo, papá encendía la gran hoguera, era tan inmensa que parecía abarcarlo todo, tal vez, porque desde mi pequeñez de niña, la veía de esa manera.
Papá decía que esa gran hoguera era lo que nos mantenía unidos y felices en la noche más fría de invierno. Asi esto se convirtió en costumbre, una vez cada año cuando el invierno golpeaba con más rudeza, nosotros teníamos nuestra gran hoguera, jugabamos a su alrededor, no faltaba quien entonara alguna chacarera o carnavalito con su acordeón, era casi una fiesta, la noche se iluminaba, las llamas parecían tocar el cielo. Luego papá nos repartía un papelito donde debíamos escribir un deseo y nuestro nombre, para tirarlo a la hoguera, el mío siempre quedaba en blanco, no quería que mi deseo y menos mi nombre se quemaran.
Hoy después de muchos años, nos encontramos en el mismo lugar, los que por entonces eramos niños, ahora ya adultos, papá nos llama desde el patio y nos encontramos con la sorpresa, allí en el mismo sitio crecía la gran hoguera, fue una emoción muy grande la que sentimos, algunas lágrimas se escaparon por ahi, reímos, nos abrazamos, ya no jugamos como cuando niños, si permanecimos allí, sentí lo mismo que de pequeña, vi como esa hoguera era realmente inmensa, que sus llamas parecían tocar el cielo
Papá apareció con los papelitos, para que escribamos en ellos nuestro deseo más profundo y nuestro nombre, y luego tirarlos a la hoguera, el mío quedó en blanco, no quise que mi deso y menos mi nombre se quemaran
lunes, 13 de junio de 2011
Pensándote
En la noche inmensa de mi dulce insomnio, me encuentro pensándote, en mi cuarto de paredes rosadas y suave aroma a ti, tu elixir invade mi mente.
Pensándote te percibo y me percibes, nos extrañamos intimamente, nuestro paraíso no acepta la ausencia de tí, de mi.
Pensándote me acerco a la astucia de perdernos y encontrarnos, como la perla en su extrema pureza manifestamos la esencia del ser y estar en la misma dimensión.
Pensándote me envuelven mil fragancias, dulces, suaves, todo mi espacio se llena de ti y me inquieta y me atrapa, provocándome a seguir en este viento de pasión.
Pensándote, en tu entrega total, plena, especial, que sofoca y turba mi alma, inventando locuras en mi piel.
Pensándote, acorto distancias, y llego sin avisar cruzando infinitos caminos, inmensos cielos, y ese viejo puente que cede ante tanta locura, después de cada tormenta ya no habrá mas amarguras, ya en tu puerta nos besamos dulcemente, ahora pensamos juntos, la vida es hermosa, la vida me invita a seguir pensándote, la vida somos vos y yo.
Pensándote te percibo y me percibes, nos extrañamos intimamente, nuestro paraíso no acepta la ausencia de tí, de mi.
Pensándote me acerco a la astucia de perdernos y encontrarnos, como la perla en su extrema pureza manifestamos la esencia del ser y estar en la misma dimensión.
Pensándote me envuelven mil fragancias, dulces, suaves, todo mi espacio se llena de ti y me inquieta y me atrapa, provocándome a seguir en este viento de pasión.
Pensándote, en tu entrega total, plena, especial, que sofoca y turba mi alma, inventando locuras en mi piel.
Pensándote, acorto distancias, y llego sin avisar cruzando infinitos caminos, inmensos cielos, y ese viejo puente que cede ante tanta locura, después de cada tormenta ya no habrá mas amarguras, ya en tu puerta nos besamos dulcemente, ahora pensamos juntos, la vida es hermosa, la vida me invita a seguir pensándote, la vida somos vos y yo.
jueves, 9 de junio de 2011
El amor de mi vida
Eres mi ángel de paz, eres mi luz de esperanza, eres lo que siempre esperé, ese hombre que todo lo cubre son su sola presencia, el que con una sonrisa lo ilumina todo, el que saca a mi alma de su naufragio.
Hoy quiero volar hacia ti, en cada instante en que me encuentro lejos, quiero estar contigo, hasta la eternidad y más allá de ella también, siempre juntos, unidos por este amor que nos abraza, y nos hace sentir gigantes, cuando por nuestra piel se enciende la pasión, y soñamos con mundos maravillosos, donde tu y yo somos solo uno.
Cuando oigo tu voz, mi alma se llena de alegría, que ganas de gritar, que ganas de reir, que ganas de ayunar comiendo de tu fuego, que ganas de romper el vidrio en caso de incendio, que ganas de quebrar rutinas y alejarnos de la realidad, para vivir solo nuestro sueño dorado de amor.
El amor más grande, el amor más puro, el amor que nos enseñó que la espera no siempre es mala, por el contrario el encuentro nos hace estremecer de placer y sin palabras nos acercamos sin poder contener la emoción, lágrimas, risas, en una ceremonia de abrazos, caricias, besos dejados expresarse en libertad, el amor en su máxima expresión.
El amor de mi vida, eso eres, tu no sabes cuanto te quiero, cada separación una agonía, cada encuentro una fiesta al corazón, nada podemos hacer, más que entregarnos a este sentimiento que está latente, está presente, está en el sitio y momento justo, sin demasiados preámbulos, solo el amor y nosotros, el mar, la montaña, el desierto, que más da, el tono del color y la belleza paisajista está en nuestra presencia, y el amor en consonancia
Hoy quiero volar hacia ti, en cada instante en que me encuentro lejos, quiero estar contigo, hasta la eternidad y más allá de ella también, siempre juntos, unidos por este amor que nos abraza, y nos hace sentir gigantes, cuando por nuestra piel se enciende la pasión, y soñamos con mundos maravillosos, donde tu y yo somos solo uno.
Cuando oigo tu voz, mi alma se llena de alegría, que ganas de gritar, que ganas de reir, que ganas de ayunar comiendo de tu fuego, que ganas de romper el vidrio en caso de incendio, que ganas de quebrar rutinas y alejarnos de la realidad, para vivir solo nuestro sueño dorado de amor.
El amor más grande, el amor más puro, el amor que nos enseñó que la espera no siempre es mala, por el contrario el encuentro nos hace estremecer de placer y sin palabras nos acercamos sin poder contener la emoción, lágrimas, risas, en una ceremonia de abrazos, caricias, besos dejados expresarse en libertad, el amor en su máxima expresión.
El amor de mi vida, eso eres, tu no sabes cuanto te quiero, cada separación una agonía, cada encuentro una fiesta al corazón, nada podemos hacer, más que entregarnos a este sentimiento que está latente, está presente, está en el sitio y momento justo, sin demasiados preámbulos, solo el amor y nosotros, el mar, la montaña, el desierto, que más da, el tono del color y la belleza paisajista está en nuestra presencia, y el amor en consonancia
jueves, 2 de junio de 2011
Hallazgo
Hace ya tiempo que yo estaba sola, con mis poemas escritos al viento, mis historias ya pasadas, mis recuerdos que no me acercaban a él, mi orgullo... casi nada.
Paseando por el campo, encontré una piedra sobre la hierba, la retiré con cuidado, debajo la hierba se ahogaba, oprimida por la piedra, así estaba mi alma oprimida por un peso insoportable, sin luz, sin alegría.
De pronto alguién levantó la piedra que cubría mi alma y llegó un hermoso rayo de sol. Llegó y solo dijo: "quiero ayudarte a levantar la piedra que oprime tu corazón, a partir de hoy quiero que vivas en paz y seas feliz" y agregó: " ojalá que mi insistencia y tu aspiración de amarme no se convierta en un mero sueño".
Lo escuché callada, nadie me había hablado así y muchas mariposas de colores revolotearon a mi alrededor.
Las hojas de los árboles caen y el invierno se manifiesta, acercándose con cautela dudosa, mi silencio se hizo escuchar y me tomó por la cintura y susurró a mi oido: "en tus tristes inviernos quiero estar para que no te olvides de la primavera, en tus mañanas grises haré florecer una colorida alegría que se refleje en forma de arcoiris en tus ojos, seré lo que tu quieras que sea". Le contesté con total convicción, "se mi esperanza renovada, se mi esclarecedor futuro, se el camino que se abre en medio del bosque, se mi roca de fortaleza, se mi constancia perdida, y se quien me aliente luego de cada derrota, no des importancia a mis fracazos, y ponte feliz por mis triunfos, escuchame aun cuando mis palabras no sean las que esperas escuchar, aceptame con mis defectos y con mis virtudes, trata que de mis ojos solo broten brillos de felicidad, nunca lágrimas".
Escuché su voz casi imperceptible, quebrada: "el verdadero amor no defrauda, no encierra misterios, la única verdad es amarse", dicho esto supe que mi vida ya estaba en sus manos
.
Paseando por el campo, encontré una piedra sobre la hierba, la retiré con cuidado, debajo la hierba se ahogaba, oprimida por la piedra, así estaba mi alma oprimida por un peso insoportable, sin luz, sin alegría.
De pronto alguién levantó la piedra que cubría mi alma y llegó un hermoso rayo de sol. Llegó y solo dijo: "quiero ayudarte a levantar la piedra que oprime tu corazón, a partir de hoy quiero que vivas en paz y seas feliz" y agregó: " ojalá que mi insistencia y tu aspiración de amarme no se convierta en un mero sueño".
Lo escuché callada, nadie me había hablado así y muchas mariposas de colores revolotearon a mi alrededor.
Las hojas de los árboles caen y el invierno se manifiesta, acercándose con cautela dudosa, mi silencio se hizo escuchar y me tomó por la cintura y susurró a mi oido: "en tus tristes inviernos quiero estar para que no te olvides de la primavera, en tus mañanas grises haré florecer una colorida alegría que se refleje en forma de arcoiris en tus ojos, seré lo que tu quieras que sea". Le contesté con total convicción, "se mi esperanza renovada, se mi esclarecedor futuro, se el camino que se abre en medio del bosque, se mi roca de fortaleza, se mi constancia perdida, y se quien me aliente luego de cada derrota, no des importancia a mis fracazos, y ponte feliz por mis triunfos, escuchame aun cuando mis palabras no sean las que esperas escuchar, aceptame con mis defectos y con mis virtudes, trata que de mis ojos solo broten brillos de felicidad, nunca lágrimas".
Escuché su voz casi imperceptible, quebrada: "el verdadero amor no defrauda, no encierra misterios, la única verdad es amarse", dicho esto supe que mi vida ya estaba en sus manos
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