lunes, 18 de octubre de 2010

Solo una ilusión.

Hubiese dado mi vida aquél día por correr y abrazarte, tu parecías acercarte a mi, pero fue solo una ilusión, mis sentidos se arremolinaron y hubo estupor en mi mente, sin saber bien que hacer caminé unos pasos, como queriendo alcanzarte, quise llamarte , pero mi voz se apagó en mi silencio sin emitir sonido, y un sollozo ganó apareciendo de repente, confundiendo aún más mi alma insegura. Me pareció que estuve allí una eternidad mirándote como te ibas perdiendo entre la gente que te escondía de mi vista, y te perdiste entre el gentío y no pude más y mis piernas se quebraron y caí con mi cuerpo agitado y tembloroso, y quedé ahí perdiendo la noción del tiempo sin saber que sucedía a mi alrededor. Cuando logré recuperarme vi que a mi alrededor se habían concentrado personas que no querían perderse el patético estado en que me encontraba, decían cosas que no pude entender ya mi razón se perdía en mi inconciencia, solo la niebla espesa que me humedecía y se metía por mi cuerpo me hacían saber que estaba viva y que algo dolía mucho, no, no era una herida física, pero el dolor era insoportable, me laceraba el corazón , turbaba mis sentidos, todo a mi alrededor giraba, ya no sabía que estaba haciendo allí, ya no importaba que hacía allí, ya no quería estar allí, ya quería escapar de allí, quería escapar de mi, quería escapar de tí, quería escapar de la ilusión que fuiste.

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