miércoles, 15 de septiembre de 2010
El ocaso de la vida.
En el ocaso de la vida, estare contigo, y presiento que tu mano será más fuerte que la mía y tu me sostendrás y calmarás mi temor por el tiempo que se ha ido y que no volvera. En ese ocaso los dos nos acercaremos mas al cielo donde un día no muy lejano nuestras almas siempre unidas volaran y se acercaran a Dios en un impetuoso y deseado encuentro. Tu seras mi sostén, y yo seré quien guie tus pasos hasta el final del camino que recorreremos sin temor porque estaremos juntos. Nuestro ocaso amor sera tan dulce como el amanecer de un día cálido y en algun lugar seguiremos unidos amandonos con el alma cubierta de alegria.
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