miércoles, 14 de septiembre de 2011

Mi paleta de colores

Amanece y voy pintando mi día, con tenues colores, para un despertar sin prisa, mis naranjas tornasolados le dan una inquietud al sol que trata de aparecer, desde mi ventana puedo pintar los verdes árboles que se agitan con el viento que sopla hoy a mi favor, a favor de mi paleta de colores y le pone brillo especial a mi mañana.
Trato de pintar las nubes pero no las encuentro se han escondido en algún lugar, el gris hoy no está en mi vida.
Mi pincel sigue atravezando el espacio con infinitas nostalgias, entre mi habitación y el mundo hay un escalón que pinto de ocre, no lo se tal vez me confundo y le doy un toque violeta, ahí afuera todo despierta, le doy mil pinceladas al cielo azúl-celeste.
Guardo un color especial para pintar mi alma, o tal vez mezcle varios colores, para determinar el mejor para ella, uno que sea único que solo yo lo vea, y alguién más, porque no...
Las mariposas, me dejan jugar con mi pincel poniendo multiples colores, que se adaptan al paisaje que es inverosimil por su belleza especial auténtica, increíblemente bella, revolotean alegres con sus alas en inmensidad de colores que mi paleta les dió, las flores blancas se ponen felices por verlas sobre ellas, una infinita sensación me llena de ternura, recuerdos?, si recuerdos de colores que aun no he olvidado, colores mágicos que solo tu y yo veíamos, esos colores que yo pretendía que fuesen lilas, vuelvo a dar pinceladas al aire que busca encontrarme en la pasión escondida que se atreve a asomar su rojo color, y atrapa mi atención el rosa suave de nuestras caricias, que nos recorrían sin pausa.
Parece que mi paleta quiere que siga pintando un mundo perfecto, un mundo de amor, el amor es de tantos colores que no sería suficiente mi paleta para pintarlo.
Imagino pintando estos y otros colores sobre ti, y se me antoja pintar mi mejor poema sobre tu piel para que quede grabado por una eternidad aunque la eternidad sea hoy

domingo, 11 de septiembre de 2011

La luna, testigo de mi angustia

La orquesta suena en una melodía armoniosa, la noche con sus luces juega con las estrellas que brillan, la gente gira a mi alrededor, yo me recuesto en la escalera, donde me invade el frío , mi alma se retuerce en un sollozo ahogado.
Apenas siento los sonidos, las palabras me suenan sin sentido, mi mente se aleja del lugar y adormecida no puede pensar, se desvanece en un bahído que me hace perder equilibrio, como si caminara sobre una cuerda, siento que en cualquier momento caeré al vacio.
Mi pena me ciega, me paraliza, un temblor recorre mi cuerpo, sonrío, alguién me ha dicho algo, no puedo responder, todo se traduce en una agonía cruel, mis pies quieren correr fuera del lugar, necesito sentir el viento rozandome la silueta, necesito emitir mi grito de dolor, que solo la luna sea testigo de mi angustia.
Nadie imagina lo que siento por dentro, no puedo participar de la alegría reinante, de la risa que contagia, podría decir basta, contar mi pena, pero me reservo en silencio mi destino, mi fiel lamento está envuelto en mi mirada que no puede ver, mi sufrimiento no me permite volver a la realidad, tristemente salgo a soñar en la noche inspirada en el llanto que abunda en mi, solo la luna es testigo de mi angustia

viernes, 9 de septiembre de 2011

El amor en su más pura esencia

Jamás imaginé que el amor se pudiera expresar de tantas maneras, de tantas formas, y con un único fin, el amor a traves del amor.
La más pura esencia del alma concentrada en un solo sentimiento, que nos hace vulnerables, que nos hace sentir débiles ante un mundo que parece hóstil, frente a lo que llevamos grabado en el corazón y que no deja de latir, por una sensación rara que nos hace estremecer y a la ves, nos llena de placer.
El más hermoso acierto del amor es amar, el más bonito naufragio, hundirme en tu mar de amor, es la razón más poderosa de ser y estar de pie preparados para recibir y dar lo más sublime de nuestra existencia, el amor en su más pura esencia.
Y giramos felices cuando lo sentimos en nuestra piel, y nos ponemos tristes cuando se aleja de nosotros, pero nunca dejamos de amar, porque es nuestro destino, porque es lo que elegimos, y no se ira a pesar de que el tiempo nos vaya llevando lejos y nos envuelva en brumas de desaliento, alli estará con su mágica presencia sin anunciar un final, porque no lo hay, porque el amor es eterno cuando es verdadero.
Sentimos que nuestro cielo se pinta de bellos colores, y nos dejamos extasiar por los aromas de la tarde que inunda nuestro cuerpo de recuerdos, de pasiones pasadas, y ahi está él, presentaándose sin dar aviso, es que el amor llega sin golpear la puerta y lo dejamos entrar como ladrón en la noche y nos dejamos atrapar por él, y estariamos toda una vida esperando por él si fuese necesario, y seguimos en ese sendero de alegrias y de angustias pero que nada puede superar, es néctar, es armonia, es perfección, es la más bella tibieza que se posa sobre nuestra piel, haciéndola sentir volatil, frágil, es que la rozó el amor en su más pura esencia...

martes, 6 de septiembre de 2011

A lo lejos te contemplo, a lo lejos

En la otra orilla de tu vida, te contemplo amor,  no me canso de mirarte, allí en tu lugar, con tus cosas, con todo aquello que aun no compartes conmigo, y sabes, amor? nunca dejaré de hacerlo, porque te amo, y siempre voy a estar cuidando de ti.
Aun en esta distancia que parece ser más grande cada día estoy acompañandote en cada cosa que emprendes, en cada palabra que dices, en cada frase que pronuncias, y cuando mi nombre susurras, estoy corriendo a tu lado pero ya no me nombras, y sabes amor? tu nombre es la primer palabra que digo cada mañana y la última cada noche.
Se que muy lejos estas hoy de mi, pero yo estoy cada vez más cerca de ti, para protejerte, para abrigarte cuando sientes frio, para ser tu compañía cuando por las noches no puedes dormir, sabes amor? yo estoy junto a ti hasta que comienzas a soñar.
Nunca me iré de ti, aunque siempre tenga que contemplarte desde la otra orilla de tu vida, te contaré mis cosas aunque no me escuches, te diré de lo bello de los campos cuando su verde se parece a un mar de tierna pradera, y cuando el trigo maduro le da el brillo del sol con su amarillo perfecto, sabes amor? esperaré por ti aunque me lleve toda la vida hacerlo.
Desde la lejanía te contemplo y te pido que no olvides lo bueno de nuestra historia, que como toda historia, no siempre es perfecta, pero que bueno haberla vivido, haber experimentado el amor, el dolor, la alegría, la felicidad, y luego la angustia de no estar contigo, sabes amor? mi tiempo de espera nunca acaba y cada día se renueva con nuevas esperanzas.
Seguiré contemplandote, y se que tu también lo haces, porque somos diferentes al resto del mundo y eso no se puede evitar, cuidate amor, sabes? yo siempre cuido de ti, me angustio cuando no eres feliz, y me alegro con tus logros, no olvides, que el tiempo todo lo puede, nada lo detiene como nada detendrá mi amor por ti

Sinfonía de amor

Sensación dulce, como un angel en pleno vuelo celestial, me llega el latir de tu corazón agitado, tu luz ilumina mi entorno, tu encantadora sonrisa me hace perder los recuerdos que persisten en mi mente, ese amor ausente que no quiso estar, ni alcanzar el tiempo y esta maravilla de amar.
Tierna armonia entre tu espacio y el mio, tu risa fresca como una bella melodía me eleva por el aire y cuando toco el suelo estan tus brazos para sostenerme y yo me dejo mecer en ellos.
Vivir el amor en plenitud, sin temores, en complicidad con el mundo que nos rodea y nos ofrece un hermoso paraíso para ti y para mi, poniendo fin a una busqueda de vana felicidad.
Nos encontramos alli con nuestras miradas, extasiados en nuestros aromas suaves, la pasión cobra vida, dejamos que el sol inunde nuestra piel, que renace en cada caricia, en cada contacto, libera todo el amor guardado.
Mágica música llega a nuestros oidos, es la sinfonía de amor que se deja escuchar solo por nosotros, para hacernos participes de sus acordes mejores, la emoción nos atrapa, acá estamos, abrazados, dando tibieza al alma que ya sosiega su inquietante angustia , de no estar contigo, de no estar conmigo, ahora parece bailotear una maravillosa danza de amor