Necesito un nuevo amanecer lejos de las sombras del pasado, un nuevo día donde nadie recuerde mi nombre, y las tardes cálidas se olviden de mis caricias que quedaron en una piel lejana.
Necesito que un nuevo atardecer me aleje de una imagen que no me haga pensar, en una noche que se alejará de mi ausencia, en copas de licor que quemará los besos que escapan de mi boca.
Necesito ser un lucero lejano, que de ves en cuando veas brillar en el alba de tu despertar, en ese cielo compartido, sin caminos perseguidos, ni estrellas buscadas.
Necesito un mar de esperanzas que me lleven lejos de una vana ilusión, que mi alma ya no sea mendigo de un amor no correspondido, lo soportable pasó.
Necesito un vuelo de pájaros que me muestre ese futuro donde no haya momentos para recordar, sin tiempos, sin nostalgias, solo un sueño y mi corazón latiendo sin compañía.
Necesito calmar mi sed de amar a quien no quiere saciar la suya, mis palabras murieron en un auricular que ya no llama, porque no escucha el llamado del sentimiento que nos llenó de felicidad un día perfecto.
Necesito un refugio que me de cobijo del frío eterno del desamor, de la angustia por la falta de caricias que murieron en un intento frustrado, tendré un tiempo, una distancia en un reducido espacio que se irá adaptando a mi humana existencia.
Necesito la soledad para poder pensar en mi, en mi vida pasada que nunca me perteneció, deberé nacer a un nuevo mundo de sensaciones aun no vividas.
Necesito recuperar el valor de apoyar mis pies por senderos que nadie haya recorrido antes, sin temores ir deajndo mis huellas, con la seguridad de no caer, atravezaré la frontera de la vida que me vendrá a recibir

No hay comentarios:
Publicar un comentario