lunes, 17 de octubre de 2011

Desnudando el alma

Mi alma se inclina a la marea de tu mar adormecido, prueba de la sal de tu estela que va marcando el mundo absurdo de un lamento.
Tu luna testigo infiel de mis errores, mira azorada a mi alma que teme estar a solas en las tinieblas de la noche.
Mis pies tocan muy suave la arena que produce una sensación espontánea de dulces amores, mi alma corre sobre ella arrastrando lo profundo de su sueño.
Mi mirada se posa en la lejana figura de una página que jamás será leída, las letras no muestran mi alma al desnudo, ya no importa, solo se refleja en tu espejo.
Una sirena de cuerpo brillante me acerca el canto con que mi alma se regocija, y tiembla por la emoción del momento.
Mi alma quiere mostrarse ante ti, posa en ella tu mirada, te dirá una verdad, no le esquives, nunca te mentirá, puedes confiar, ella no sabe de engaños.
Aleja las dudas, no expongas una vida de cimientos fuertes a la incertidumbre de otras con sabor a desencuentros.
Mi alma se muestra tal cual es, no guarda sorpresas en ella, luce trasparente y tierna, como ave que recién nace a la vida, con alas que aun no aprendieron a volar.
Deja que mi alma seduzca tu ser, deja que te cuente lo que hay en mi, deja que atrape tu atención por un momento verás que no será en vano, dejate acariciar por ella, deja que te cuide, no dejes que se vaya sin ti, dile que quieres conocerme mejor, que confias en ella, mira estoy desnudando el alma solo por ti, no la omitas de tu vida, ausculta en ella, porque solo en ella está tu verdad, mi verdad, nuestra verdad...

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