En el amanecer de un dia soleado tengo una labor que no puede esperar, vencer la tristeza, que me trae tu recuerdo, en cada palabra que pronuncio me cuesta no nombrarte, guardandome la pena que se ha clavado en mi alma y no me deja respirar.
Me callo cuando la razon vence mi locura, derramo lagrimas errantes que guardo en mis ojos enrojecidos por llantos contenidos.
Cada golpe de valor que mi alma recibe, lucho por alejarte de mi pensamiento, escucho a lo lejos una voz que me llena de ti, de tu murmullo perdido en el desierto de tu vida, vuelvo al punto de partida donde estas en mis formas, en mis sonidos que escucho mejor que antes.
Te siento en mi sentir de esperas, no me avisaste que no se ve ni se puede tocar la tristeza de no verte, quiero empezar a corre lejos muy lejos, pero mis pies no me responden y parecen estar clavados a tu lado.
Siempre estuve en los momentos mas importantes de tu vida, tratando de contenerte, cuidando de ti, acompañandote cada minuto en que la ocasion asi lo requeria, no esperaba que me agradecieras, pero ahora que estas encerrado en la sombra de tu propia manera de estar sin importarte nada de mis momentos, en los que mas necesito que estes, escapas, olvidando que yo si estuve , sigo venciendo tristezas, asumiendo que nada pasa que no merezca, y llegara un dia en que te veras queriando escaparle a tu propio silencio, llorando por esa mano amiga que rechazaste, y que te salvaria de tu naufragio, como yo he deseado el rescate de mi alma, sin encontrar respuesta, a veces ser agradecido te evita que en un futuro debas arrepentirte y seas tu quien deba andar venciendo tristezas

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