Me voy con mi tristeza a cuestas, esquivando lagrimas que caen, dando alaridos al viento por el dolor que surge de mi alma.
Agachando la cabeza, mordiendo mi rabia y mi agonica desdicha, bajando la mirada, llevandome lejos mi corazon y mi cuerpo cansado de noches vacilantes, camino errante por los lugares donde alguna vez te ofreci mi amor de poeta, mi amor de sueños, mi amor de ilusiones, mi amor que era el mas grande que alguna vez te pudieron ofrecer, pero no alcanzo, para colmar tus espectativas, ahora del otro lado del muro, veo con angustia que nada te conformaba, nada te hacia sentir vivo, ya estabas perdiendo el rumbo de los sentimentos reales, solo te quedaba una total apatia por lo que podia representar la mas grande felicidad.
Podia haberte entregado el universo con cada fantasia renovada, podia haberte dado a probar el fruto mas dulce, pero la fantasmagorica presencia ausente de tu mirada me decia que nada alcanzaba, me volvi sombra en tu luz que se iba apagando, quedando tu vida en penumbras, mirando sin ver, hablando por hablar, con manos que no querian acariciar, manos que se negaban al roce de una piel, manos que se cerraban mostrando su puño dispuesto a quedarse sin el placer del contacto de otra mano extendida.
Por eso ahora me voy cruzando puentes que una vez nos unieron y ahora marcan nuestras diferencias, no volteo, sigo con rumbo incierto, me voy con un sabor amargo, sin soplar al viento, solo un suspiro tenue brota de mi, me alejo dejandote alli con tus convicciones, tus certezas, tus maneras que ya son costumbres, y una sola idea en mi mente, dejarte atras para siempre, aunque una vida no me alcance para alejarme de ti

No hay comentarios:
Publicar un comentario