Deja que mis manos acaricien tus angustias, deja que tus lágrimas se enjuguen en mi rostro, deja que mis pasos se detengan en tu puerta y la luz de mis ojos alumbren tu noche triste y oscura.
Déjame ser bálsamo que cure tus heridas, déjame ser canto que alegre tus mañanas grises, déjame ser la voz que no sale de tu boca, déjame ser tu noche soñada y tu despertar en calma.
Deja que mi cabello te cubra dándote tibieza, deja que mi razón esté en tu mente confundida, deja que mis brazos sean los que te abracen, dándote valor.
Déjame ser sol que entre por tu ventana, déjame ser la luna que te acompañe en tus noches de insomnio, déjame ser la compañia que tu alma necesita, déjame ser lo que tu quieras que sea.
Deja que te acerque el trinar de pájaros, para que animen tu temprana soledad, deja que te alcance el sonido del mar para que anime tu andar cansado, deja que te baje un puñado de estrellas para que iluminen tu corazón en penumbras.
Déjame darte calma en tus días de furia, déjame ser risa cuando el llanto te atrape, déjame darte calor cuando los leños de tu hogar se apaguen, déjame ser todo lo que debi ser para ti, y no fui...

No hay comentarios:
Publicar un comentario