el amor que no queremos ver.
Te fuiste una mañana, sin decir nada, solo quedo tu perfume sobre la almohada, como alondra volaste al infinito, y en el cielo de mi alma te cobijaste, martir de penas y angustias pasadas, seductora de la vida, nunca te fuiste en verdad, aun en tu ausencia, tu presencia es palpable.
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