En la otra orilla de tu vida, te contemplo amor, no me canso de mirarte, allí en tu lugar, con tus cosas, con todo aquello que aun no compartes conmigo, y sabes, amor? nunca dejaré de hacerlo, porque te amo, y siempre voy a estar cuidando de ti.
Aun en esta distancia que parece ser más grande cada día estoy acompañandote en cada cosa que emprendes, en cada palabra que dices, en cada frase que pronuncias, y cuando mi nombre susurras, estoy corriendo a tu lado pero ya no me nombras, y sabes amor? tu nombre es la primer palabra que digo cada mañana y la última cada noche.
Se que muy lejos estas hoy de mi, pero yo estoy cada vez más cerca de ti, para protejerte, para abrigarte cuando sientes frio, para ser tu compañía cuando por las noches no puedes dormir, sabes amor? yo estoy junto a ti hasta que comienzas a soñar.
Nunca me iré de ti, aunque siempre tenga que contemplarte desde la otra orilla de tu vida, te contaré mis cosas aunque no me escuches, te diré de lo bello de los campos cuando su verde se parece a un mar de tierna pradera, y cuando el trigo maduro le da el brillo del sol con su amarillo perfecto, sabes amor? esperaré por ti aunque me lleve toda la vida hacerlo.
Desde la lejanía te contemplo y te pido que no olvides lo bueno de nuestra historia, que como toda historia, no siempre es perfecta, pero que bueno haberla vivido, haber experimentado el amor, el dolor, la alegría, la felicidad, y luego la angustia de no estar contigo, sabes amor? mi tiempo de espera nunca acaba y cada día se renueva con nuevas esperanzas.
Seguiré contemplandote, y se que tu también lo haces, porque somos diferentes al resto del mundo y eso no se puede evitar, cuidate amor, sabes? yo siempre cuido de ti, me angustio cuando no eres feliz, y me alegro con tus logros, no olvides, que el tiempo todo lo puede, nada lo detiene como nada detendrá mi amor por ti

No hay comentarios:
Publicar un comentario